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10 Syrah para descubrir el tinto raro y enamorante

El próximo martes 16, en todo el mundo, se celebra el día de este varietal. La complejidad y el exotismo de esta uva hace que vaya con cualquier plato.

El 16 de febrero se celebra el día mundial del Syrah. La razón no está tan clara. Pero entre las tribunas de vinos del mundo, donde los consumidores tienen cantitos laudatorios para el Cabernet Sauvignon o el Malbec, la tribuna que banca los trapos del Syrah está llena de fanáticos y convencidos. Como esos clubes del ascenso que siguen a la camiseta donde quiera que juegue, los amantes del Syrah lo eligen y vitorean, aún cuando no siempre está a la altura de las canchas en donde despliega su carácter tan insólito como conmovedor.

Pero precisamente por eso es que lo siguen. Porque el Syrah cuando brilla, cuando mete magia y cuando alcanza el momento pico de sus potencialidades, es uno de esos tintos que sorprenden, que no se los ve venir y que sin embargo te dejan en el recuerdo un gusto de gloria. Baste un dato: camaleónica, puede ir desde un sabor de fruta negra claro a uno de tocino y panceta que arranca silbidos de la platea.

Syrah vs Shiraz

Oriunda del Sur de Francia, de donde es nativa, esta variedad de uva ofrece un par de perfiles. Siempre exótica, siempre especiada, a veces propone un trazo de fruta negra y otras de carne, cuero y tocino. Mientras que los frutados son los que abundan, los cárnicos son raras perlitas que enamoran. Oriunda del Sur de Francia, de donde es nativa, esta variedad de uva ofrece un par de perfiles. Siempre exótica, siempre especiada, a veces propone un trazo de fruta negra y otras de carne, cuero y tocino. Mientras que los frutados son los que abundan, los cárnicos son raras perlitas que enamoran. Y no es chiste.

Una de las formas clásica para distinguirlos es el nombre. Con el cosmopolita Shiraz, como se lo conoce en Australia, por ejemplo, el estilo es el frutado y goloso, no exento de especias, donde gana un poco de cuerpo. Bajo el enigmático Syrah, con una “y griega” que le da el tono exótico, suelen encontrarse los ejemplares enigmáticos y con sabores de otro planeta. Un índice resulta útil: cuanto más fría es la región de donde proviene, más chances hay de que sea cárnico y pancetudo.

Así, los Syrah del norte del Rhone –su zona de origen en el sur de Francia– ofrecen un perfil más cárnico y especiado; y los de sur, más cálido, vinos especiados y de volumen de boca. En todos los casos, siempre es pura seda en la boca. En Sudamérica mandan los Syrah de la cordillera de la costa en Chile, que recuerda a tocino, junto con algunos de valle de Uco, mientras que el resto pica por el lado de los tintos de fruta, especia y volumen.

Cualquiera sea el caso, se está a una o dos botellas de entrar a la tribuna que alienta y banca los trapos del Syrah porque sorprende. Para todo aquel que quiera acercarse a su magia, estos son los vinos que hay que probar.

Frutados y especiados

Pyros Appelation Syrah (2018, $750) con uvas de Pedernal, en San Juan, ofrece una versión de fruta y especias, con madera integrada. Lindo vino para iniciarse. Pascual Toso Alta Syrah (2018, $2150) Elaborado con uvas de Barrancas, Maipú, donde se cultivó el

Syrah desde la década de 1940, es un tinto complejo y de buen cuerpo, punto medio entre la seda y el terciopelo.

Ernesto Catena Vineyards Animal Orgánico Syrah (2019, $830) Con uvas de Vista Flores, Mendoza, ofrece un trazo frutal y ligero, de cautivante suavidad.

Terrazas de los Andes Syrah (2018, $595). La Consulta, Valle de Uco, ofrece en este vino un perfil de frutado y especiado, con volumen y paso envuelto y suave.

El Enemigo Syrah-Viongnier (2017, $1800) Del Valle de Uco, la blanca Viognier aporta el 7% y subraya el carácter frutado y blando, con una frescura integrada y deliciosa.

De perfil cárnico

Colomé Lote Especial (2020, $880). Cosecha pronta en salir al mercado, despliega un carácter cárnico delicioso, con boca llena de sabor y buen cuerpo. Largo.

Sikuri Syrah (2018, $1500). Con uvas de Humahuaca, bodega Fernando Dupont consigue este exótico Syrah, con tocino y especias. Jugoso en boca.

Bad Brother Facón 2019, $1750. De origen Calchaquí, despliega fruta negra y roja, con pizca de romero y tocino. Delicioso en paladar, le falta un año de botella.

Iscay Syrah-Viognier (2018, 3600). Oriundo del Valle de Uco, a blanca Viognier cuenta por el 3%; ofrece un contrapunto entre complejidad frutada y cárnica, con paso suave y envolvente, que enamora. Una joyita.

Va con todo

Precisamente la complejidad y exotismo de esta uva, que al mismo tiempo no es intensa ni potente, hace que puede acompañar casi cualquier plato. Ideales, embutidos y carnes estofadas, salsa y pastas.