ver más

Ahora, negocio para los usuarios

Rodrigo Conti.

Rodrigo Conti

La política suele manejar sus propios tiempos. Por eso, las prioridades de los gobiernos no siempre están en sintonía con las urgencias de la sociedad, y mucho menos cuando la resolución de algún problema conlleva la armónica coordinación de distintos estados. Esta vez, la respuesta a una demanda de los neuquinos que se trasladan en colectivo por la capital o el Alto Valle llegó desde afuera. Sucede que los pasajeros de las empresas venían reclamando una tarjeta única de pago para los colectivos urbanos y los interurbanos, ya que hoy existen siete plásticos para viajar entre Neuquén, Cipolletti, Senillosa, Plottier, Centenario, General Roca y Cinco Saltos.
La cuestión es que la Nación dispuso que las provincias y los municipios en cuya jurisdicción operen empresas subsidiadas y que tengan más de 200.000 habitantes, caso de Neuquén capital, deberán obligar a las transportistas a implementar el Sistema Único de Boleto Electrónico, conocido como SUBE. Más preocupadas por sus negocios que por la comodidad del usuario, cada una de esas compañías tomó nota este año de la prohibición de vender boletos en efectivo y puso en marcha un sistema de cobro a su medida. Ahora tienen tres meses para adecuarse.
La resolución impulsada por el Ministerio del Interior es muy clara y advierte que el cumplimento será “una condición necesaria para acceder y mantener el derecho a la percepción de subsidios”. Y si bien aún no hay detalles sobre la letra chica, en el equipo de Florencio Randazzo hablan de incluir a los servicios que empiecen o terminen sus recorridos en la ciudad en cuestión. En este caso, las empresas Expreso Colonia, Ko-Ko, Pehuenche e Indalo deberían dejar su propio modelo y compatibilizar con los estándares de SUBE, para que, al fin, hagan negocio los usuarios.