Esteban Quispe Churata, un joven boliviano, creó un robot con materiales recogidos de la basura y aprendió a programar de manera autodidacta para controlar sus creaciones desde su teléfono celular con una aplicación elaborada por él mismo.
Wall-Ekitt es el nombre de su creación que está hecha de lata. Logra realizar movimientos hacia adelante y atrás y además tiene la capacidad de girar su cabeza y sus manos.
Esteban aseguró que vende sus creaciones para colaborar económicamente con su familia y además para poder crear mejores robots.
"La basura no es basura como parece, es algo especial, que en donde si tú lo buscas encuentras cosas lindas", afirma el joven.