Berlín (Télam) > Los ministros de Finanzas del grupo de los siete países más industrializados (G-7) discutieron ayer establecer una unión fiscal y bancaria en Europa durante una videoconferencia de emergencia por la crisis del euro, aunque no emitieron ningún comunicado ni anunciaron medidas concretas.
La convocatoria extraordinaria, que no es algo habitual y que, en todo caso, no trasciende, puso de relieve el temor que hay a que la crisis económica que sacude a Europa y tiene contra las cuerdas a economías tan grandes como la de España acabe afectando al resto de la economía mundial.
De la videoconferencia participaron los ministros de Finanzas y los presidentes de los bancos centrales de los países del G-7: Estados Unidos, Alemania, Italia, Japón, Canadá, Reino Unido y Francia, y la discusión llegó en momentos de gran inquietud de los mercados por la crisis que afecta a los bancos de España.
Los inversores temen que España sea incapaz de sanear sus bancos, que están plagados de activos tóxicos derivados de préstamos inmobiliarios incobrables, y que tenga que seguir los pasos de Grecia, Irlanda y Portugal y pedir un rescate que, según todas las opiniones, la eurozona no podrá afrontar.