Alegatos
A la hora de los alegatos, la Fiscalía, a cargo del doctor Ignacio Cano, consideró probado el hecho y pidió un castigo de diez años de prisión. Por el contrario, la Defensa, llevada adelante por el doctor Daniel Geloni, reclamó la absolución de Castillo “por inimputabilidad dado que la ingesta alcohólica que padecía le habría impedido comprender la criminalidad de su acción y dirigir sus actos”.
El Tribunal, integrado por los doctores Emilio E. Castro, José V. Andrada y Richard W. Trincheri consideró las distintas pruebas y valoró de manera especial los testimonios y la propia confesión de Castillo. Evaluó su culpabilidad y expresó que “no existen exculpantes ni justificantes que impidan el reproche penal, cargo que le debe ser efectuado a título de autor”.
En base a lo anterior, le impuso la pena de ocho años de prisión.