Qué fue?, ¿impericia o falta de sensibilidad? El tarifazo del gas dejó expuesto (primero) al gobierno nacional. En 48 horas el país dejó de hablar de la ley antidespidos y su veto, al asomo de pueblada que se vive en varios puntos de la Patagonia por el precio del gas. Hubo dos decisiones de Nación tomadas a los apurones y al fragor de las quejas, que pasaron de los usuarios a los gobernadores y de estos al gobierno de Cambiemos. Primero se definió la posibilidad de que los usuarios pagaran la mitad de la tarifa que les llegaría en cuotas y de forma diferida. Para los usuarios residenciales fue como poner más leña al fuego. Luego vino un borrón y cuenta nueva, porque no fue suficiente y todo era parecido a una tomada de pelo, y así se fijó un aumento con techo del 400% de incremento. ¿Se puede festejar pagar 4 veces más y no 20, como sucedería en algunos casos? Puede que sí. Depende del recibo de sueldo del que se hable. Sin embargo, todavía no hay una solución para sectores cruciales de las economías regionales, a las que el macrismo dijo defender durante la campaña presidencial y ahora. Se trata de esos pequeños motores generadores de empleo.