Se trata de un componente que representa el 40% del salario.
Neuquén > El sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, conducido por Guillermo Pereyra, logró rubricar con las cámaras del sector un aumento del 25 por ciento en el rubro de los adicionales. Se trata de 9 ítems que conforman el 40% del salario del trabajador petrolero.
El incremento es de carácter acumulativo y retroactivo al 1 de enero de este año. Con la liquidación del mes de enero se pagará el primer tramo de 15 por ciento de aumento y en julio el 10 por ciento restante.
Los ítems especiales que están por afuera del salario básico están integrados por las viandas, los viajes, el bono de paz social, horas extras y otros.
El tema de los adicionales era el último que les faltaba cerrar a los petroleros desde que se firmaron las paritarias del año pasado.
En septiembre de 2012 el gremio obtuvo luego de una ardua negociación un incremento del 25% de los haberes de los trabajadores más una suma fija de 12.000 pesos a percibir en cuatro cuotas que llevaba el incremento salarial al 32%. En diciembre, Pereyra consiguió un viejo reclamo para los petroleros: el incremento en el diferencial por zona para los trabajadores del interior neuquino de 65% a 85%, y todavía faltan los de la capital neuquina que quedó para más adelante.
De todas formas, para el secretario general del sindicato privado sumando todos estos incrementos la suba conseguida por los petroleros no llega al 50%.
Renuncia
Días atrás, Pereyra renunció como director de YPF en representación de los trabajadores, dimisión que fue aceptada por el directorio días atrás y se nombró a Manuel Arévalo, titular del gremio del gremio de los petroleros jerárquicos, en su reemplazo.
La relación de Pereyra con el Gobierno nacional se ha ido desgastando desde su alineamiento como segundo en la CGT que conduce Hugo Moyano. Entre los principales puntos que lo separan está el pedido para la derogación del Impuesto a las Ganancias o una suba del mínimo no imponible para evitar que los trabajadores deban pagar este tributo. Los petroleros, por sus altos sueldos, son de los más afectados.
En tanto, el gobierno nacional se resiste a ceder con la modificación de Ganancias argumentando que le generaría un bache fiscal de casi $6.500 millones.
El otro tema de enfrentamiento es el límite que ha intentado el Gobierno a los aumentos de salarios en las paritarias y de que no superen el 20 por ciento. De todas formas, hasta la CGT oficial admite que la inflación es del 25 por ciento y que pedirán incremento superiores. En ese contexto, si la inflación se acelera este año, no sería extraño que los petroleros busquen un nuevo aumento.