Neuquén.- Técnicos del área de Ambiente de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Neuquén participaron ayer de la inspección ocular en Bardas Norte. Lo hicieron junto al juez que obra en la causa, referentes del órgano ejecutivo municipal, vecinos del barrio Rincón de Emilio y representantes de las empresas que realizaron las obras.
Durante la visita de campo solicitada por la Cámara de Apelaciones, los referentes del municipio indicaron el sector en el que se ubicarán los dos azudes a erigir en el arroyo partido en virtud del funcionamiento hidráulico y ambiental de la zona.
En la oportunidad, la Defensoría insistió sobre la necesidad de realizar estudios ambientales previos a cualquier intervención en el lugar. La recorrida se enmarca en la medida cautelar iniciada por el defensor del pueblo, Ricardo Riva, el pasado 28 de septiembre cuando máquinas viales arrasaron parte de la barda provocando un grave daño ambiental. A partir de entonces, las obras en el lugar están paralizadas.
En la inspección, los presentes constataron las obras que realizaron las empresas Arco y Aspa oportunamente, y verificaron el daño ambiental ocasionado en el sector. Consecuentemente, los referentes de la Defensoría del Pueblo reclamaron la remediación del daño en el talud de la barda y en el resto del terreno del área natural protegida municipal, y solicitaron que se condene a los responsables del perjuicio ambiental.
La Muni deberá mostrar pliegos
La Municipalidad deberá presentar ante la Cámara de Apelaciones las características del pliego para la realización de las obras en Bardas Norte, que deberá incluir el estudio ambiental previo.