Bariloche > ¡Ay! Fue lo único que alcanzó a exclamar Uma Jazmín tras ser alcanzada por una bala perdida que disparó un joven, vecino de la pequeña, durante una pelea con su hermano. Su tía Iris la tenía agarrada de la mano cuando comenzaron los disparos, pero fue su madre la que advirtió que la pequeña sangraba.
“¡Iris, le pegaron en el cuello un tiro a la nena!”, relató, conmovida, ayer su tía en una radio local.
La pequeña no perdió el conocimiento. Es más, ingresó lúcida a la guardia del hospital zonal de Bariloche.
“Ingresó en muy buen estado a tal punto que parecía una lesión superficial”, señaló anoche el director del hospital Guillermo Di Lisio. Informó que luego los médicos comprobaron con los estudios que se trataba de un caso grave. El proyectil en principio estaba alojado entre el tórax y el abdomen, pero con el paso de las horas se fue corriendo, lo que complicó el estado de salud de la pequeña. Por eso, los pediatras recomendaron operarla después del mediodía para extraer el proyectil. Di Lisio dijo que la nena está estable, pero con pronóstico reservado y señaló que las próximas 24 y 48 horas son fundamentales para su evolución. Señaló que permanece internada en la terapia de pediatría.
El hecho ocurrió el domingo alrededor de las 23.30 en la calle Soberanía Argentina, en el barrio Bellavista II, ubicado en la zona del Alto de Bariloche.
Ayer por la tarde se entregó un adolescente de 17 años en el juzgado de la jueza Silvia Baquero Lazcano, quien está de feria.
El adolescente llegó acompañado de familiares y de un abogado, informó una alta fuente policial, y fue alojado en un hogar para adolescentes en conflicto con la ley. Iris relató ayer a radio Seis que “salía con mi sobrina a la casa de mi hermana a buscar una ropa porque ella se iba a quedar a dormir en mi casa”. Dijo que salieron las dos de la mano de la casa de la madre de la pequeña, “cuando vemos a la familia Mayorga, que vive dos casas más adelante de la mía, que estaban discutiendo”. “Le dije a mi hermana que se estaban peleando los hermanos Mauricio y Carlos Mayorga, y las mujeres de ellos, también su madre, agarré a mi sobrina de la mano, avancé cinco pasos más o menos, cuando la nena me dice: ¡Ay!”
“Mi hermana me dice: Iris, vuelvan porque están a los disparos. Cuando me doy vuelta para volver, mi hermana me dicen agachensé, traté de tirar a la nena para que se agache junto conmigo y mi hermana la agarra en brazos y me dice: ¡Iris le pegaron en el cuelo un tiro a la nena!”.
"La Policía tardó como una hora en venir. Ambulancia jamás mandaron. Lo único que pido es justicia por mi nieta y que pague lo que hizo porque es una criatura inocente”, dijo Isabel, la abuela de la nena.