Tener una mascota en el hogar es una experiencia maravillosa que nos permite aprender qué es eso de compartir nuestra vida con otro ser y generar en ese vínculo un sentimiento de enorme respeto y amor. En el caso de los gatos, hay ciertas cualidades que los convierten en una presencia animal muy conveniente para compartir el hogar, aunque en su independencia pueda parecer que no demanda tu cariño, esa es en realidad su forma de hacer compañía.
Una mascota independiente
Quizás el gato sea la mascota más independiente de todas, capaz de brindarnos amor sin pedirnos nada a cambio. Hace sus necesidades en lugares aislados sin ensuciar la casa, come a cualquier hora y cuando se siente a gusto, y realiza por sus propios medios aquellas labores que hacen a su higiene. Hay que cuidarlo sin sobreprotegerlo.
Los gatos nos alargan la vida
Comparados con otras mascotas, tienen la virtud de alargar la vida de sus dueños. Estudios indican que los dueños de gatos tienen un 30% menos de probabilidades de sufrir paros cardíacos, ya que viven una vida alejada del estrés.
Silencioso
El gato es la mascota ideal para una casa de estudiantes o sitios familiares en los que se necesitan situaciones de silencio absoluto. El felino es la mascota que menos estorba, ya que su independencia lo hace un animal que no necesita estar en constante interacción para encontrar calma.
Se adapta
Si no sos propietario de tu casa o visualizás en un futuro no muy lejano mudarte, el gato se presenta como tu mascota ideal. Los felinos tienen un amplio poder de adaptación, entonces la situación de mudanza no se torna estresante para ellos. Asimismo, pueden adaptarse a lugares grandes o pequeños, sólo necesitan sus piedritas limpias para poder hacer allí sus necesidades.