Buenos Aires > Biomímesis (de bios, que significa vida, y mímesis, imitación) es un concepto que está avanzando en diferentes áreas de la sociedad mundial. Como explica un artículo del portal Agenda Viva, la propuesta “va más allá de su uso por parte de la industria para diseñar un tren de alta velocidad a imitación de la cabeza de un pato, o un edificio bioclimático imitando a los termiteros. De lo que se puede hablar en un sentido amplio es de imitar la naturaleza a la hora de reconstruir los sistemas productivos humanos, con el fin de hacerlos compatibles con la biósfera”.
La arquitecta Mónica Cohen, directora del estudio Remade in Argentina, presenta una nueva concepción de la construcción, que propone un trabajo conjunto entre arquitectos, diseñadores, ingenieros y biólogos para poder imitar los mecanismos y procesos de los organismos vivos, que son sustentables en sí mismos.
“De esta manera, se podría aspirar a un nuevo tipo de construcción que sea menos perjudicial con el ecosistema, que cuide más los recursos y que pueda resolver los problemas ambientales de la sociedad actual. Para cada principio natural se ofrece un principio de diseño, esta es la premisa principal de la biomímesis, que además sostiene que las estrategias de la naturaleza son las más eficientes posibles y que al imitarlas podemos alcanzar un funcionamiento óptimo en la construcción”, señala un artículo de la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos (CEDU).
Algunos casos
En Latinoamérica existe un edificio construido a través de esta disciplina que está situada en Brasil. Se trata de un centro comercial diseñado a partir de un sistema que imita la selva brasilera y que puede rechazar el calor y devolver la humedad a la atmósfera.
En Sudáfrica crearon un edificio de oficinas que está ventilado, refrigerado y calefaccionado por medios naturales, imitando los nidos de las termitas.
El aire exterior ingresa a través de múltiples ventilaciones y la masa del edificio lo calienta o lo enfría en función de cuál esté más caliente: el hormigón de la estructura o el aire. Este diseño permitió un ahorro en gastos de energía de 3,5 millones de dólares en 5 años.
De esta manera, la biomímesis se configura como una salida ante la crisis ambiental que está acabando con la reserva de recursos naturales de todo el planeta.
Una nueva mirada sobre el diseño en la construcción puede ser una vía para superar esta crisis, y la naturaleza es el modelo idóneo a imitar a la hora de pensar en sustentabilidad.
“En pocas palabras, llamamos biomímesis ó biomimetismo a la emulación consciente del ingenio de la vida o la innovación inspirada en la naturaleza. Conocimos este planeamiento de la mano de Janine Benyus y, desde hace un tiempo, encontramos cada vez más ejemplos de su aplicación. En una sociedad acostumbrada a dominar o mejorar la naturaleza, esta imitación respetuosa constituye en enfoque radicalmente nuevo, una revolución de hecho. A diferencia de la revolución industrial, la revolución biomimética inaugura una era basada no en lo que podemos extraer de la naturaleza, sino en lo que podemos aprender de ella”, explica un artículo del portal Eco Inteligencia.
Fuente: CEDU -Remade in Argentina y Eco Inteligencia.