San Pablo > Brasil concedió ayer la gestión de dos de los principales aeropuertos del país, el de Galeão, de Río de Janeiro, y el de Confins, de Belo Horizonte, a dos consorcios privados en una subasta en la que el Gobierno recaudó unos 9.100 millones de dólares.
Los vencedores de la licitación son el consorcio integrado por la constructora brasileña Odebrecht y la operadora Changi de Singapur, que ofertaron, unos 8.300 millones de dólares, para administrar el aeropuerto internacional de Galeão.
En tanto, la constructora brasileña CCR gestionará el aeropuerto internacional de Minas Gerais tras haber ofertado 1.820 millones de reales, unos 798,2 millones de dólares.
Según informó ayer el portal del diario Folha de Sao Paulo, citado por la agencia DPA, el valor recaudado en la subasta es 251 por ciento superior a los 5.900 millones de reales (2.587 millones de dólares) que el Gobierno había establecido como pago mínimo por la concesión.
En total, cinco consorcios, integrados por empresas que actualmente administran grandes aeropuertos del mundo, como los de París, Fráncfort, Múnich, Amsterdam, Zúrich y Singapur, participaron de la subasta.
Los dos aeropuertos brasileños concesionados verán multiplicado en forma inédita el flujo de pasajeros y tráfico aéreo dentro de unos meses, cuando comiencen a llegar millares de turistas, delegaciones y periodistas para el Mundial de fútbol 2014.
Movimiento
Ambas terminales aéreas atienden, en conjunto, el 14% del movimiento de pasajeros y el 12% de los aviones que integran el tráfico aéreo nacional.
El gobierno de la presidenta Dilma Rousseff recurrió a la concesión de las principales terminales aéreas del país para que éstas sean modernizadas y reformadas a fin de poder enfrentar el enorme flujo de pasajeros previsto.
La concesión del aeropuerto de Confins tiene una duración de 30 años y el de Galeão de 25, ambos con posibilidad de prórroga por otros cinco años.
Los consorcios ganadores deberán invertir unos 3.070 millones de dólares, en ampliaciones y reformas de las terminales aéreas.
Entre otras obras, se incluyen la construcción de nuevos estacionamientos, 26 nuevos puentes de embarque en el aeropuerto carioca y una nueva terminal de pasajeros en la de Belo Horizonte.
De acuerdo con el nuevo régimen de concesiones adoptado por Brasilia, el sector privado tendrá una participación del 51 % en la nueva sociedad.