Sureda tendrá la Secretaría de Combustibles, y deberá ordenar el negocio gasífero. Y es justamente el gas el objetivo que se vislumbra como prioritario, dado que incrementar su producción permitirá reducir la fuga de divisas.
Macri había dicho en su campaña que no sólo había que desarrollar Vaca Muerta, sino también Molles.
En las actuales condiciones del mercado, no sorprendería si el gobierno aumenta las importaciones de petróleo compensando el gasto eliminando, o al menos reduciendo el precio sostén de u$s 77 para el barril de crudo local. Esto permitiría volcar a gran parte de las petroleras hacia los proyectos de gas viables en el corto plazo. Se trataría de un enfoque del cual Macri había dado señales en la campaña cuando declaró varias veces que no sólo había que desarrollar Vaca Muerta sino también Molles. Y Molles no es un objetivo que haya sido común entre las empresas. Tras el tight gas que aloja se arriesgaron apenas la ex Apache (hoy Ysur) con magro resultado y coincidentemente PAE. Esta estrategia desde la oferta deberá ir acompañada con medidas sobre la demanda. La clave para desalentarla es eliminar subsidios en aquellos sectores que no lo necesitan. No extrañaría entonces si el GNC comienza a valer lo que realmente le cuesta al país importarlo.