Ronald
Gray se encuentra desde hace 20 años en una cárcel de Kansas bajo la
acusación de ser responsable de dos homicidios, un intento de asesinato
y tres violaciones, delitos perpetrados entre 1986 y 1987, según la
cadena de noticias CNN.
Tanto los tribunales civiles como
militares consideraron a Gray responsable de estos crímenes. El propio
Gray reconoció su culpabilidad en dos asesinatos y cinco violaciones
ante la corte civil y fue condenado a tres y cinco cadenas perpetuas.
Posteriormente, en una corte marcial en abril de 1988 fue declarado
culpable de dos asesinatos, un intento de asesinato y tres violaciones.
El jurado decidió la condena a muerte por unanimidad.
La decisión
de Bush tuvo lugar porque la justicia militar estadounidense prevé que
la pena de muerte de un miembro del ejército no puede concretarse sin
autorización del presidente.
El último presidente en aprobar una
ejecución militar fue Dwight Eisenhower en 1957. En esa oportunidad, el
también soldado John Bennet fue declarado culpable de violación y del
intento de asesinato de una niña austríaca de 11 años y murió en la
horca en 1961.
Los tribunales militares todavía no determinaron
el día de la ejecución de Gray, ya que éste aún puede recurrir ante la
corte civil federal.
El ejército estadounidense también solicitó
a Bush la aprobación de la ejecución de otro soldado condenado, Dwight
Loving, quien fue declarado culpable de robo y asesinato de dos
taxistas en 1988. Actualmente hay seis militares condenados a muerte en
Estados Unidos. (Télam)