Por JORGE VILLALOBOS
El intendente Roberto Cacault ha tratado de imprimirle a la gestión mucha dinámica. Además de una fuerte presencia en algunos medios de comunicación, donde se siente más cómodo.
La impresión es que la estrategia es mostrar acción. Y hasta ahora al gobierno municipal mal no le ha ido.
Logró en menos de tres meses de gestión un incremento del 35 por ciento de las tasas municipales en una comunidad que aún no se recupera económicamente de la crisis, que dejó la erupción del complejo volcánico Cordón Caulle. Y además lo consiguió casi sin costo político.
Para lograrlo fue clave la mayoría automática que el MPN tiene en el Concejo Deliberante.
El acierto fue haber implementado una batería de descuentos y quitas de hasta el 50 por ciento. Con ese mensaje logró convencer a los contribuyentes que el aumento era beneficioso. Curioso.
En marzo cerró un acuerdo salarial con los empleados municipales sin despeinarse. Aunque el viceintendente Guillermo Caruso y el secretario de Economía Andrés Abate fueron los voceros de Cacault en la negociación.
Los empleados se quedaron conformes con un aumento en los sueldos básicos y el compromiso de recomposición de la pirámide salarial. Y los reclamos que habían planteado y que no fueron aceptados por el gobierno municipal, como el aumento de las asignaciones familiares, no generaron malestar entre los trabajadores.
El acuerdo salarial beneficia a Cacault y a la planta política del municipio, porque sus remuneraciones están atadas a los sueldos básicos de los empleados de planta de la categoría más alta. También favorece a los concejales.
El intendente percibe casi 10.000 pesos, y cuando resuelva aplicar lo que dice el acuerdo cobrará algo más de 13.000 pesos. La noticia se publicó, pero no se escucharon críticas al aumento de los funcionarios locales. Un hecho extraño. Tal vez la mayoría de la población cree que merecen el incremento.
Hasta el año pasado, la gestión del ex intendente Ricardo Alonso intentó durante un año una suba de las tasas del 30 por ciento sin éxito. Y cuando trató de que por lo menos sea del 15 por ciento sólo cosechó críticas.
El PJ está apagado y dividido. La UVAC aún está de duelo tras el fracaso de su paso por la Municipalidad y el Concejo Deliberante.
Sin una oposición que le marque la cancha, en el gobierno municipal están tranquilos. Pero esa tranquilidad puede llevarlos a un exceso de confianza. Y a cometer errores.
Cacault no asistió el miércoles al acto de inauguración de las obras de ampliación del aeropuerto internacional de Bariloche, que lo encabezó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien llegó junto al vicepresidente, Amado Boudou, y funcionarios de primera línea del gobierno nacional.
Sólo 80 kilómetros separan a Villa La Angostura del aeropuerto de Bariloche, que es fundamental para la estrategia de promoción orientada a captar turistas brasileños.
Son pocas las oportunidades que la Presidenta está tan cerca de Villa La Angostura con gran parte de su gabinete. El jefe comunal tal vez consideró que su presencia no era importante en un acto copado por intendentes y funcionarios rionegrinos alineados con el kirchnerismo. Pero tampoco viajó ningún funcionario de su gobierno. Quizá se iba a sentir incómodo entre tanto fervor K.
Pero tal vez era la ocasión propicia para presentar alguna carpeta con proyectos clave para la localidad, sin la necesidad de viajar a Buenos Aires y pasar por varios despachos. Hay muchas obras pendientes para la villa que necesitan del financiamiento de Nación. Para que se abra esa puerta hay que tocarla varias veces.