Neuquén > Trabajadores del Castro Rendón denunciaron que por la falta de ropa limpia y sábanas se cancelaron varias cirugías programadas para el jueves y ayer. La situación, que complicó a pacientes y prefesionales médicos durante más de 30 horas, comenzaba a normalizarse ayer por la tarde, luego de que Salud, la dirección del hospital y la empresa recientemente contratada para realizar este servicio asumieran el compromiso de proveer a los sectores con el material sufciente para funcionar.
El hecho fue denunciado por personal de Ropería y Quirófano, quienes manifestaron que entre ayer y el jueves se suspendieron en total 6 cirugías programadas.
“Los pacientes tienen que estar desnudos porque no hay ropa, tampoco sábanas o frazadas, y los médicos no tienen las camas para permanecer en las guardias. Esto repercute en la calidad de la atención”, declaró Santiago Navarrete, integrante de la Junta Interna de ATE en el Castro Rendón.
Según explicaron, la situación se dio esta semana cuando comenzó a operar una empresa tercerizada -Abi-Abiel SRL-, que habría ganado la licitación tras presentar la oferta más baja. “No tienen la capacidad suficiente para atender la demanda de un hospital de alta complejidad. Aparentemente, la Subsecretaría de Salud no ha tenido en cuenta la maquinaria que iba a tener este prestador, que es insuficiente”, expresó el gremialista.
En consecuencia, desde que comenzó a operar, los trabajadores notaron que no contaban con la cantidad de ropa de trabajo y camas necesarias. En algunos casos, contaron que los médicos no salen de la sala de operaciones para no tener que cambiarse el ambo y poder continuar con las cirugías. “Esta situación no es nueva, es parte del vaciamiento del hospital público, y la tercerización y privatización de servicios pone en riesgo la salud de los trabajadores y los pacientes”, sostuvo el delegado.