El encargado de la Comisión Nacional de Sanidad de China, Zheng Zhongwei, reveló que en el país asiático llevan más de un mes vacunando a sus trabajadores esenciales para evitar que se contagien el COVID-19. Así, la nación presidida por Xi Jinping es la primera en poner en marcha una campaña de vacunación experimental entre su población civil.
El dirigente del Gobierno comunista explicó que la decisión de emplear las dosis que se encuentran aún atravesando ensayos clínicos fue llevada a cabo en el marco de un "programa de acceso de emergencia" y que se remonta al pasado 22 de julio. El funcionario no precisó cuál de los cuatro prototipos que se están probando en el gigante asiático está siendo inyectado.
"Hemos preparado una serie de planes que incluyen formularios de consentimiento médico, seguimiento de efectos secundarios, rescates y compensaciones para asegurar que el uso de emergencia está bien regulado y monitorizado", comentó Zhongwei.
Esta determinación está contemplada en la Ley de Vacunas y desarrollada por un protocolo aprobado por el Consejo de Estado el pasado 24 de junio.