{# #} {# #}
Según las condiciones atmosféricas, el evento podrá disfrutarse de diferentes maneras. Todos los tips para disfrutarlo de la mejor manera.
Este viernes 14 de marzo los argentinos seremos testigos de un magnífico espectáculo astronómico: un eclipse lunar total. Para disfrutar del fenómeno en su máximo esplendor, es fundamental seguir una serie de recomendaciones para que sea de manera segura y sin riesgos para la visión.
Para esta ocasión, se recomienda lo siguiente:
Cabe aclarar que no se necesitan gafas especiales, algo que sí sería útil en caso de ser un eclipse solar.
El 14 de marzo no será la única ocasión durante este año en la que se producirá un eclipse de Luna total. Durante el 7 y 8 de septiembre de este año se repetirá el fenómeno astronómico. Sin embargo, a diferencia de esta oportunidad, se prevé que solo se podrá ver en Australia, África, Europa y Asia.
El eclipse de Luna se produce cuando la Tierra queda en el medio del sol y la luna. Esto ocasiona que su sombra se proyecte sobre el satélite, propiciando que este se oscurezca de forma progresiva durante el proceso.
En este caso, también se le verá roja en algún momento. De acuerdo con información de National Geographic, lo anterior ocurrirá porque a través de la atmósfera terrestre se filtra luz solar.
Esto genera una dispersión de ondas más cortas, por lo general de colores azules y verdes, y facilita que lleguen longitudes de ondas más largas, que son de color rojo, a la luna.
Aunque lo normal es que tienda a lucir rojiza, las condiciones finales de la luna estarán sujetas a las condiciones atmosféricas. Por ejemplo: si el cielo está despejado, la luna lucirá más brillante y cobriza; en caso contrario, podría verse más oscura, aunque igual sería perceptible el color rojo.
La popularización de esta creencia puede tener varias explicaciones. Primero,el eclipse lunar es un evento astronómico llamativo y pocas personas comprenden a fondo los procesos físicos involucrados. La influencia de la Luna sobre la Tierra es conocida por provocar las mareas, y algunos han extendido erróneamente esa influencia a la idea de que podría haber un impacto similar sobre los cuerpos humanos.
En segundo lugar, las redes sociales y algunas plataformas digitales amplifican teorías y mitos sin una verificación científica adecuada, lo que lleva a muchos a creer en ellos. El interés por la salud y el bienestar también contribuye a que personas busquen soluciones rápidas o fenómenos "mágicos" que puedan ayudarles a alcanzar sus objetivos físicos, como la pérdida de peso.