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Un grupo de mujeres tucumanas creó la organización El Casco Rosa desde donde ayudan a lidiar con los efectos psicológicos provocados por el cáncer de mama o los tratamientos de quimioterapia en las mujeres a través de una técnica denominada cascos fríos, con la que buscan evitar la caída del cabello sin interferir en los tratamientos oncológicos.
“La técnica de los cascos fríos nace en 2009 en Buenos Aires con Paula Estrada, una mujer a la que diagnostican cáncer de mama y en ese momento ella sabía sobre la máquina de frío que usaban en Estados Unidos para evitar la caída del pelo, pero todavía no había llegado a Argentina”, contó Gabriela Tosi, presidenta y cofundadora de El Casco Rosa.
“Cuando te diagnostican cáncer siempre te imaginas lo peor, y sabemos que para poder pasar por esa situación lo más importante es la parte psicológica, poder sentirse lo mejor posible, y el pelo para nosotras tiene un valor simbólico. No es lo mismo transcurrir la enfermedad pelada y que la gente nos mire con lástima, a poder conservar nuestro cabello”, dijo Gabriela.
“Poder conservar nuestro pelo nos permite encarar la enfermedad de otra manera, incluso no contarlo si no queremos hacerlo porque, muchas veces, lo que más cuesta es la mirada del otro, que va más allá de una cuestión estética”, agregó Antonieta Cuello, secretaria de la Fundación.
Las mujeres, ambas pacientes oncológicas, recuerdan que todo empezó en 2018 con un grupo de WhatsApp, integrado por cinco mujeres con cáncer.
Luego agregaron que “Paula se puso a investigar y logró recrear a través de los cascos lo que hace esa máquina de frío de Estados Unidos. Los cascos están compuestos por geles fríos que en su composición no tienen agua, si se congelan no se ponen duros y permite moldearlos a la cabeza de cada persona”. También dijo que los oncólogos ya conocen a la fundación y suelen recomendarla a sus pacientes.
Las representantes de la Fundación aclararon “que entre un 40% y 60% del pelo se va a caer porque se debilita, pero cae parejo, se pierde volumen, pero no llegas a quedarte pelada. También se debe tener una serie de cuidados como evitar tinturas, el uso de planchitas y secador, para no debilitarlo más”.
“El tratamiento de los cascos no da buenos resultados en todas las personas, además no es fácil hacerlo porque congela el cuero cabelludo y casi siempre duele”, explicaron desde la organización El casco Rosa.