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Ese truco permite tener un césped nutrido y con un color verde durante todo el año. Entrá a la nota y ponelo a prueba.
Para quienes viven en casas tener el jardín verde es todo un desafío. Tener el césped cuidado todo el año no es tarea fácil. Incluso, hay quienes, hartos, de no ver mejoras en su jardín optan por un césped sintético o en panes donde la inversión de dinero es mayor. Sin embargo, hay trucos caseros que favorecen su crecimiento y son fáciles de aplicar.
Tener un césped nutrido y con un color verde durante todo el año es un desafío, pero posible de mantener con un simple y sencillo producto que tenemos en nuestro baño.
Expertos en jardinería revelaron que las sales de Epsom, utilizadas comúnmente en baños relajantes, son un fertilizante natural excepcional para el césped durante el otoño. Se trata de un producto rico en magnesio y azufre que proporciona nutrientes esenciales para el crecimiento y la salud de las plantas en todo el jardín.
“Las sales de Epsom son uno de los mejores fertilizantes caseros para el césped en otoño”, aseguró Kellie, especialista de la Asociación de Vida Sostenible. El uso de estas sales ofrece múltiples ventajas que enumeramos a continuación:
En cuanto a la aplicación del fertilizante natural es muy sencillo. Es necesario que mezcles una cucharada de sales de Epsom en 3 litros de agua y, acto seguido, riegues uniformemente el césped con este compuesto.
Es octubre el momento del año indicado para aplicar la solución ya que el césped aún está en crecimiento activo.
Si el césped está muy deteriorado, se puede realizar una segunda aplicación a finales de octubre o las primeras semanas de noviembre, cuatro semanas después de la primera aplicación.
La primavera es la época en la que se prepara el jardín para los primeros brotes y las altas temperaturas con la llegada del verano.