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La ciencia revela cómo sería un mundo sin humanos

Un experto en urbanismo dio detalles sobre un planeta sin nosotros. ¿El resultado? Regeneración de la naturaleza, calma absoluta y vida silvestre en pleno auge.

Silencio absoluto. Con esas palabras el profesor Carlton Basmajian, experto en la ciencia del urbanismo, describe el hipotético mundo sin humanos con el que fantaseó en su nuevo artículo en el diario The Conversation. "Te darías cuenta de cuánto ruido hace la gente. Nuestros edificios son ruidosos. Nuestros autos son ruidosos. Nuestro cielo es ruidoso. Todo ese ruido desaparecería", asegura el profesor.

Para Basmajian, este sería el primer gran cambio en un planeta sin personas, apenas un año después de nuestra extinción, ya que todo lo que hacemos genera ruido: los autos, los edificios, el cielo y la gente.

El cielo sería más azul y claro después de un año sin humanos, afirma el profesor, y no sería sorprendente que esto sucediera. De hecho, durante los meses en que los humanos estuvimos encerrados por la pandemia, la contaminación en las grandes ciudades se redujo significativamente. ¿Qué no podría suceder entonces, cuando ya no estuviéramos aquí?

Basmajian asegura además que durante ese tiempo, el viento y la lluvia actuarían como un lampazo y limpiarían la superficie de la Tierra de la contaminación y el polvo que produce la vida humana.

En su viaje imaginario a este futuro distópico, el profesor plantea la posibilidad de volver a casa, a la Tierra, después de un año fuera, y lo que podríamos encontrar sería más que un hogar; sería la naturaleza abriéndose paso entre los escombros de la humanidad.

Las canillas no darían agua, por supuesto, porque los sistemas de suministro público requieren un bombeo constante, y para entonces, ya no habría nadie para manejar las máquinas. Además, el agua que hubiera quedado en las tuberías de todo el mundo se mantendría allí hasta el primer invierno, cuando se habría congelado y reventado las cañerías.

Se entiende también que sin humanos tampoco habría centrales eléctricas ni, consecuentemente, electricidad. Pero eso no es todo. Nuestras casas estarían cubiertas de polvo, porque con la ausencia de movimiento, que es lo que mantiene el polvo en el aire, este se asentaría en todos los rincones de la casa.

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La ciencia muestra el mundo sin humanos

Las plantas reinarían en el mundo. Sin humanos, sus máquinas y su obsesión por controlar y limitar todo, las "malas hierbas" crecerían a su antojo, y muchas plantas desconocidas habitarían nuestros jardines, que a su vez se llenarían de insectos y pequeños animales que vivirían libres de pesticidas.

Las casas, carreteras y edificios de hormigón, sin embargo, permanecerían intactos. Al menos durante el primer año, pero ¿y si volviéramos una década después de marcharnos? Entonces, las plantas, e incluso los árboles, también habrían abierto paso entre las grietas de hormigón de todas estas construcciones, pero todas las plantas que comemos, como el trigo y el maíz, o el tomate, comenzarían a desaparecer.

Los perros desaparecerían. Sin normas, vallas y protección humana, los animales "domésticos" tendrían que aprender las reglas de la supervivencia, y aunque para algunos, como los gatos, no sería tan complicado, nuestros fieles compañeros, los perros, acabarían siendo presa de otros animales más grandes.

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