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Una receta fácil y económica para reutilizar lo que normalmente se descarta, te va a permitir sumar sabor a tus comidas sin gastar de más.
En tiempos donde cada ingrediente cuenta, aprender a aprovechar al máximo lo que suele ir a la basura puede marcar la diferencia en la cocina y en el bolsillo. Las cáscaras de cebolla, por ejemplo, pueden transformarse en un condimento aromático ideal para sazonar carnes, guisos y vegetales.
En esta receta, vas a poder saber el paso a paso de cómo preparar una sal saborizada casera con lo que antes tirabas, sumando sabor y ahorrando.
Con un tratamiento sencillo de las cáscaras de la cebolla morada, es posible triturarlas para que, echas polvo, acompañen la sal. El resultado es una versión nueva y llena de sabor.
Esta receta es ideal para usar como sazonador en papas, carnes o vegetales al horno. La preparación fue compartida por la cocinera Agus Liporace, a través de su perfil en Instagram (@kulinaria.recetas). Para hacerla, se necesitan:
Luego de agrupar los ingredientes anteriores, es necesario:
Es un paso a paso en el que se pueden incorporar otros elementos a gusto. Una opción de sal casera para múltiples funciones.
La sal influye en reacciones químicas importantes durante la cocción de los alimentos, además de aportar sabor. Por eso es fundamental dentro de la cocina.
Cuando se agrega sal, los alimentos liberan agua y modifican su textura. Esto ayuda, entre otras cuestiones, a dorar mejor las carnes o a intensificar el sabor natural de vegetales y caldos.
Si se usa en la panadería, regula la fermentación de la levadura y mejora la estructura de las masas. Por otro lado, desde un punto de vista nutricional, la sal es fuente de sodio, un mineral esencial que cumple funciones clave en el organismo:
Al ser consumida en cantidades moderadas, es vital para una buena hidratación y para el funcionamiento normal de las células. Su uso debe ser moderado.