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Aunque parecen sinónimos, hay un detalle que pocos conocen sobre estas dos formas de expresión. La explicación de la Academia.
El idioma español ofrece matices que, a veces, generan confusión. Uno de ellos es la coexistencia de “quizá” y “quizás”, dos adverbios que expresan probabilidad o duda. La Real Academia Española (RAE) aclara que ambas son formas correctas y que la elección entre una u otra responde más a cuestiones de estilo que de gramática.
Según la RAE, la forma “quizá” es la originaria y más cercana a su raíz etimológica. Proviene del antiguo “quiçab(e)”, que a su vez es una alteración de “qui sab(e)”, que literalmente significa “quién sabe”.
Con el tiempo, la variante “quizás” se fue consolidando como una forma alternativa, influida probablemente por la analogía con adverbios terminados en -s, como “jamás” o “tras”.
Tanto quizá como quizás se utilizan para expresar probabilidad, duda o posibilidad. Ejemplos:
En todos los contextos, estas formas son intercambiables. No existe diferencia de significado ni de registro formal o informal: podés usar quizá o quizás según tu preferencia o el ritmo de la frase.
Recomendaciones de la RAE
La RAE señala que:
En el lenguaje diario, muchas personas dudan entre decir “de nada” o “por nada” al responder a un agradecimiento. Aunque ambas expresiones se usan con frecuencia, solo una de ellas es considerada la más adecuada según la Real Academia Española (RAE). El organismo lingüístico despejó la duda y explicó cuál es la forma correcta y por qué.
Según el organismo, la expresión “de nada” es completamente válida y está respaldada por el Diccionario académico.
Se trata de una fórmula cortés que se utiliza para aceptar un agradecimiento, y su sentido es restarle importancia al favor o gesto realizado, como diciendo: “no fue nada”.
Cuando alguien responde “de nada”, lo que comunica es que la acción realizada no requiere gratitud. Es una manera amable de minimizar el esfuerzo propio y mantener la cortesía en la conversación.
Esta forma es la más extendida y reconocida en todo el mundo hispanohablante, por lo que la RAE la considera plenamente correcta.
Aunque “de nada” sea la más común, “por nada” también es aceptable, especialmente en América Latina, donde se utiliza con naturalidad. Ambas expresiones cumplen la misma función comunicativa: responder a un agradecimiento de manera amable y desinteresada.
La diferencia, por lo tanto, no es gramatical sino cultural. Cada región adopta sus propias fórmulas de cortesía, y ninguna es incorrecta.
La Academia advierte que no es necesario corregir a otras personas por usar una u otra versión. Ambas son correctas dentro del español estándar, y su elección depende únicamente de la costumbre local o del estilo personal de cada hablante.