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Advierten sobre la posibilidad de más enfermedades virósicas como el coronavirus en los próximos años, debido a factores sociales como el aumento poblacional, el turismo internacional y la deforestación que hacen que los virus se propaguen más rápido.
Así lo aseguró la científica del momento Sarah Gilbert, cuya vacuna Oxford-AstraZeneca contra el COVID-19 se encuentra en fase 3, a la espera de la aprobación. La advertencia la realizó en una entrevista con el medio The Independient, donde aseguró: “En cuatro meses se logró avanzar muchos de los pasos del desarrollo de una vacuna que normalmente toman unos cinco años”.
La preocupación de la experta no solo se basa en los análisis de la realidad, también en la corta historia de las zoonosis-enfermedades que se transmiten de animales a personas-. El Covid-19 se trata de la cuarta pandemia de este origen en los últimos años. La lista la completan el SARS, la gripe Aviar (H5N1) y la porcina (H1N1).
Si bien los especialistas creían que las enfermedades de origen oriental no llegarían al lado occidental del mundo por el establecimiento de protocolos y el desarrollo de los sistemas sanitarios, no hubo caso y en todas las pandemias el virus ha logrado viajar con las personas por el mundo.
Si bien el origen del COVID en la actualidad es una incertidumbre, todo apunta a los murciélagos como el comienzo de la transmisión. Para la científica es la mano humana la que provoca las pandemias en el mundo: “Debido a la forma en que han ido las cosas, es más probable que tengamos infecciones zoonóticas que causen brotes en el futuro. Mayor densidad de población, más viajes, deforestación: todas estas cosas hacen que sea más probable que ocurran estos brotes y luego algo se propague”.
Estas declaraciones se suman a las que realizó la ONU en julio, donde advirtió que estas infecciones seguirán aumentando con el correr de los años a menos que se realice una concientización sobre la importancia de proteger la vida silvestre ya que la transmisión de estas enfermedades se facilita por la destrucción del ecosistema, dentro de lo que está incluido el comercio de flora y fauna salvaje.
“Los vínculos entre la crisis sanitaria global y la explotación ilegal de la naturaleza han estado en el foco desde que se sugirió que los ‘mercados húmedos’ que venden animales salvajes, en este caso el pangolín, pueden haber facilitado el paso de la COVID-19 a humanos”, advirtió Ghada Waly, directora de la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito (ONUDD).
Esta tendencia se debe a que, como los humanos destruyen el hábitat natural de estos animales, se ven obligados a acercarse más a las ciudades o al contacto directo con las personas.
En el mismo orden de las cosas, la cuestionada Organización Mundial de la Salud (OMS), aseguró que unas mil millones de personas se enferman por zoonosis mientras que otras millones mueren por esta causa. Asimismo, un 60% de las enfermedades infecciosas reportadas en el mundo provienen de los animales.
Es por eso que Gilbert, la científica del momento, que también participó del desarrollo y las pruebas de una vacuna universal contra la gripe, que resultó descartada, aseguró: “Habrá otra pandemia de gripe en el futuro. Volverá a aparecer, pero no sabemos qué subtipo de gripe será”.