El metabolismo se activa después de la digestión, cuando las enzimas descomponen las proteínas en aminoácidos, las grasas en ácidos grasos y los hidratos en azucares simples. Luego estos compuestos son absorbidos por la sangre, que los transmite a las células.
Al aumentar el metabolismo, las calorías se queman más rápido y en forma más efectiva, aun estando inmóvil. Por supuesto que la forma más sana de que este proceso suceda es realizando actividad física y cardiovascular regularmente, aunque te contamos las cinco claves a tener en cuenta son:
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Comida picante: al generar un cambio de temperatura en el cuerpo, aceleran el ritmo de la combustión por pequeños lapsos.
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Proteínas: tienden a ser más difíciles de digerir y esto acelera el metabolismo ya que requieren más trabajo enzimático.
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Cafeína: este estimulante ayuda a aumentar el metabolismo tres horas después de ser consumido.
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Entrenamiento intenso: intervalos cortos y fuertes ayudan a activar el metabolismo, ganar músculo y quemar más grasa.
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Té verde: al tener componentes antioxidantes facilita la combustión de la grasa.
Ahora, los prohibidos de la lista son: las dietas extremas, los suplementos alimenticios, dormir poco. También los estudios indicaron que con los años, el metabolismo se vuelve más lento.