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La historia de lucha de un personaje muy querido en toda Cipolletti. "Gracias a los diarios pude criar a mis hijos", agradece.
"Para mí los diarios fueron todo. Hace 53 años trabajo de esto. Gracias a esta profesión pude criar a mis hijos, darles educación, qué más puedo pedir", agradece a su oficio Hugo Jerez -63- en el Día del Canillita.
Conocido popularmente como Mota ("me apodaron así por mis rulos jeje"), el estimado vecino cipoleño tiene un largo recorrido en el viejo y querido rubro. Sabe lo que es madrugar y pedalear con frío, viento y calor para llevar los ejemplares a destino.
Y se las ingenia actualmente para subsistir a puro sudor con su pasión en tiempos donde los hábitos y las tendencias cambiaron y el grueso de los lectores del diario papel mutaron a la web y otras plataformas digitales.
"Empecé a los 10 años y nunca más paré. Uno esa edad uno lo tomaba como una opción pero ya a los 13 o 14 años era mi responsabilidad y mi trabajo, que mantuve hasta hoy por suerte. A poco de empezar, tenía el puestito en Hydronor de la calle Irigoyen. Y luego siempre hice reparto", resume mientras comparte unos mates con una de sus hijas en la jornada de descanso por la fecha especial.
Hincha de Boca y ex jugador de San Martín, recuerda con nostalgia "cuando los clientes me invitaban a pasar en épocas de frío para darme un café calentito, almorzar con sus hijos... Gente muy conocida de Cipolletti que siempre fueron atentos y me abrieron las puertas de su casa de par en par", reconoce reconfortado.
El papá de Alejandra, Daniela y Axel y abuelo de Valentina y Mila ("otro viene en camino") explica en cifras lo afectada que se vio la venta de diarios por el auge de la tecnología.
"Quedan muy pocos puestos de diarios en la ciudad. Antes yo vendía 350 ejemplares por día y hoy con suerte se venden 120 los domingos y 60 el resto de los días. Qué se le va a hacer, hay que seguir adelante", asegura con su empuje de siempre desde la paz de su casa del Barrio Brentana ("llegué acá en el 94").
"Recuerdo la información más impactante que me toco vivir y trabajar con ella fue en la época donde quisieron derrocar al gobierno. Tenía que salir con los militares en la calle. Tampoco me olvido del triple crimen, ni del femicidio de Ana Zerdán, el accidente de los chicos ahora... Uff un montón de noticias duras", lamenta al repasar las tapas históricas.
Acostumbrado a lidiar con los riesgos callejeros, revela el momento más dramático que sufrió en la vía pública: "El mayor susto fue un día que salí como siempre y en la puerta de mi casa me dispararon para robarme. Aún hoy no se cómo esa bala no me lastimó. Quede 3 minutos paralizado sin saber que hacer, luego sí realicé la denuncia. Mi familia lloraba cuando les conté".
El hombre que hace un culto del trabajo y la dignidad, reflexiona a modo de mensaje final: "Y lo mas importante es dejar el ejemplo y legado a mis nietos, que todo sacrificio tiene su recompensa y que en la vida nada es gratis. Todo se gana con esfuerzo y dedicación".
El gran Mota Jerez sigue firme junto al pueblo con los diarios, pese a todo. La mejor noticia.