Cistitis, esa molesta compañera

Somos ocho veces más propensas a tener una infección urinaria que los hombres.

Una vez más te invade esa insoportable necesidad de ir al baño a cada rato. Un leve ardor y quizás algún dolor abdominal te hacen caer en la cuenta de que ¡otra vez! tenés una infección urinaria.
Es un hecho que las mujeres somos ocho veces más propensas a padecer una cistitis que los hombres, una "desventaja" que tiene que ver con que la uretra, el conducto por el que hacemos pis, es más corto. A eso se suma que se encuentra muy cerca del ano.
Si bien una vez diagnosticada la infección urinaria requiere de un tratamiento con antibióticos, lo más importante es conocer cómo se produce para poder prevenirla.
El urólogo José María Vargas explica que la última parte de la uretra está habitada por distintos microorganismos que están permanentemente intentando "escalar". Cuando bacterias u hongos (dan lugar a distintas infecciones) logran llegar hasta la vejiga, entonces se produce la cistitis. Si logran subir aún más, y llegar hasta los riñones, ya se trata de una pielonefritis, que generalmente requiere de internación.
Más allá del cuadro, Vargas resalta que si bien hay cierta predisposición en las mujeres debido a su anatomía, hay una serie de hábitos característicos que contribuyen a su desarrollo.
Uno de ellos tiene que ver con retener la orina, costumbre que está muy relacionada a una suerte de mito que cultivamos casi todas las mujeres y que consiste en no ir a un baño que no sea el de casa por miedo a contagiarnos algo.
Al respecto, el especialista del Centro Patagónico de Urología advierte "el riesgo de contagio de una infección urinaria en un baño es casi nulo". Por el contrario, alerta que "aguantar reprimir el deseo de orinar hace que aumenten las probabilidades. Porque la orina actúa como si fuese una escoba barriendo los gérmenes hacia afuera, y si espaciás las micciones, hay más facilidad de que el germen llegue a la vejiga".
Otra manera de prevenir es tomar mucho líquido. Vargas aclara que si se trata de agua, mejor; aunque también valen las infusiones, los caldos e incluso los jugos. Lo importante es beber al menos dos litros de agua por día y aumentar el consumo en épocas de mucho calor, ya que al transpirar perdemos más agua y, por ende, disminuimos la cantidad de orina.
Otra recomendación, que es casi una máxima, es erradicar el bidet. Si bien muchas veces lo asociamos a una mejor higiene, el urólogo explica que lo único que conseguimos es mezclar los gérmenes cuyo hábitat es el intestino, como la Escherichia coli, con los que habitan naturalmente en la vulva.
"Hay que tener en cuenta que la vulva es una cavidad virtual donde está oscuro, húmedo, caliente y ácido, un ámbito más que propicio para que crezca cualquier cosa. Entonces, el bidet puede limpiar pero no esteriliza, y lo único que hace es mezclar los gérmenes y empujar todo para arriba. Si uno quiere higienizarse, tiene que bañarse", resaltó.
El resto consiste en no usar ropa muy ajustada, utilizar ropa interior de algodón y protectores diarios no perfumados.

Aspectos a tener en cuenta
Ayuda natural
Los arándanos sirven para prevenir, ya que ayudan a disminuir la adherencia de los gérmenes. Es posible consumirlos como infusión y en jugos, incluso vienen en comprimidos.
Cambio de pareja
Es común desarrollar una infección urinaria en este contexto, ya que cada persona tiene su propia cepa de microorganismos, y al tener relaciones, se altera ese "ecosistema".
Población de riesgo
Si bien todas somos propensas a desarrollar una cistitis, es más común en mujeres jóvenes y con una vida sexual activa.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario

Lo Más Leído