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Cocodrilo que se duerme...

E l precipitado inicio de la campaña electoral que desembocará en los comicios del año que viene (legislativas nacionales y renovación parcial del Deliberante) desnuda diversas curiosidades en Neuquén.

E l precipitado inicio de la campaña electoral que desembocará en los comicios del año que viene (legislativas nacionales y renovación parcial del Deliberante) desnuda diversas curiosidades en Neuquén.

En la ciudad capital el oficialismo quiroguista y el MPN ya se están mostrando los dientes. Disienten en todo, en lo que hace uno u otro; y hasta en lo que dejan de hacer.

Para muestra, basta un botón: la regionalización del tratamiento de la basura terminó abriendo una brecha en la que se mezclan los proyectos antitéticos de uno y otro, así como supuestos intereses que ninguno de los dos se anima, todavía, a blanquear públicamente.

El MPN es anti-Cambiemos en la ciudad y macrista a nivel nacional. Así se viene la campaña.

Si no se ponen de acuerdo, los dos proyectos van al fracaso. Quiroga no podrá hacer nada sin el aval de Provincia, y esta tampoco podrá avanzar con su iniciativa si el líder local de Cambiemos le niega la basura de la ciudad, el 50% del volumen total de los residuos que se generan en la zona.

Por otra parte, la excelente sintonía fina del gobernador Gutiérrez con Mauricio Macri parecería situar a Neuquén como un distrito claramente oficialista al que solamente los diferencia el sello partidario.

La semana pasada Macri prodigó cuantiosos elogios al gobernador. Aun para los más pragmáticos en el entorno de Pechi esos piropos incomodan porque en la ciudad sienten el rigor del aparato emepenista y son conscientes de que si no hacen una buena elección a concejales el año que viene corren un riesgo cierto de perder la intendencia dos años después.

Las campañas, por lo pronto, ya están lanzadas. Precipitadas y nerviosas. Así son los políticos. Cocodrilo que se duerme...