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Comenzó la histórica trashumancia

Los crianceros del norte neuquino iniciaron el arreo del ganado hacia las zonas más húmedas y con mejor pastura para permitir el engorde de los animales. Una tradición que aún se mantiene vigente.

A lomo de mula, los productores y sus familias trasladan los elementos necesarios para permanecer en la veranada hasta abril.
 
CHOS MALAL >
Como todos los años, con la llegada del mes de noviembre empieza la trashumancia en el norte del Neuquén, que significa trasladar los animales de las zonas más bajas, calurosas y desérticas a lugares más frescos y húmedos, con mejores pasturas para engordar el ganado.
Ese traslado implica mudar -a loma de mula- todas las cosas de las casa necesarios para pasar el tiempo que dure la veranada. De esta actividad participa la familia completa, desde el padre y la madre hasta los más chiquitos. A pesar de los inconvenientes por los que tienen que atravesar los productores de la región, como el alambrado de los callejones de arreo, los alojos y las aguadas, los crianceros siguen manteniendo firme la costumbre y su trabajo de arrear sus animales 2 veces al año.
El circuito arranca en esta época con el movimiento hacia la zona de veranada, en la cordillera; en abril, se inicia el regreso a la invernada, buscando lugares mas cálidos para empezar el circuito reproductivo.
El trasladar los animales significa un largo camino,  en muchos casos de hasta 200 kilómetros. Durante 20 a 30 días arrean los chivos por lugares inhóspitos, con viento, calor, lluvia o frío dormir a la vera de la ruta a la intemperie sobre la montura o en unos cueros.
El caballo y el perro chivero se convierten en los principales aliados para la actividad.
Los principales inconvenientes por los que tiene que atravesar el productor del norte neuquino son los alambrados, que los obligan -en muchos lugares- a arrear sus animales por el medio de la ruta, generando un potencial peligro para los automovilistas y al atravesar zonas urbanizadas por no tener el reconocimiento de las autoridades en la posesión de las tierras que han ocupado por generaciones enteras.
En esta época del año los mejores pastos están en el departamento Minas y allí van los crianceros del norte neuquino provenientes de los departamentos Pehuenche, Chos Malal, Añelo y Ñorquín.
Este año se caracterizó por la falta de lluvias en la invernada, lo que obligo a los productores a emigrar con unos días de anticipación para evitar que se le murieran los animales por la sequía y la falta de pastos.
“Este año estuvo buena la crianza; nos jodió un poco la sequía que nos obligó a irnos antes a la veranada y los animales van flacos”, dijo un productor que cruzó ayer por Chos Malal.
La hora elegida para el arreo es la mañana bien temprano apenas amanece hasta cerca del medio día. Luego suelen hacer un alto en el camino para pasar el calor y que descansen los animales. Más tarde continuar camino  hasta la noche.