Cómo evitar la vergüenza de olvidarte de un nombre

Un problema que afecta a muchos y que tiene una solución simple.

Madrid.- El problema suele hacerte pasar un mal momento: estás horas hablando con alguien interesantísimo a quien acabás de conocer; llega otro amigo y querés presentarle a tu acompañante, pero te quedás en blanco, como tildado, incapaz de recordar cómo se llama.

Nuestra memoria no es un simple sistema de archivos con distintas carpetas para cada clase de información. Más bien, nuestras mentes son asociativas. Se desarrollan a partir de información interconectada. Es por eso que soñamos despiertos y podemos asociar la Torre Eiffel al monumento emblemático de la capital de Francia.

Nuestras memorias son increíbles, pero responden a la cantidad de asociaciones que hacemos con nueva información que recibimos y no a lo mucho que, desesperadamente, queremos recordar algo o el nombre de alguien.

Cuando conocés a una persona, aprendés (más bien escuchás) su nombre. Pero ese dato para tu memoria es probablemente una información arbitraria, desconectada de cualquier otra cosa que sabés y de todas las cosas que sabrás de esa persona.

Después de tu conversación, durante la cual posiblemente te enterarás de su trabajo, sus pasatiempos, su familia o cualquier otra cosa, toda esa información se queda conectada en tu memoria.

3 pasos bastan para dejar amurado el nombre de una nueva relación adentro de tu memoria.

Trucos mentales


Afortunadamente, hay forma de fortalecer esos nexos para que queden afianzados en nuestras memorias. A continuación te ofrecemos tres pasos sencillos como forma de recordar un nombre, utilizando algunos principios básicos de la memoria.

A. Repetir: cualquier nombre que escuches. La práctica es una de las reglas de oro para aprender. Cuanto más se practica, más se fortalece la memoria. Además, cuando utilizás el nombre de alguien lo estás vinculando en tu memoria en el acto físico de decirlo y en el tópico actual de la conversación.
B. Asociar: el nombre que acabás de aprender con algo que ya conocés. No importa si el vínculo es tonto. Es importante que encuentres alguna conexión para ayudar a que el nombre se quede pegado en tu memoria.

C. Vincular: su nombre a alguna otra cosa sobre su persona. Y la manera es utilizar lo primero que se te venga a la mente para crear un puente entre el nombre y algo que aprendiste de esa persona. No importa si las asociaciones que hacés son extravagantes o raras. De cualquier manera, esas conexiones ayudarán a crear una red de asociación en tu memoria. Y esa red va a impedir que ese nombre desaparezca de tu mente cuando lo presentes a otra persona.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario

Lo Más Leído