En la mañana de estar martes se realizó el velorio de Facundo Castillo, el joven neuquino de 29 años que murió a la salida de una fiesta en Cipolletti luego de ser atropellado por el conductor de una camioneta BMW. Amigos y familiares colmaron la sala y cubrieron con un manto de tristeza el lugar acompañado también de un fuerte pedido de justicia tras lo ocurrido.
La ceremonia comenzó alrededor de las 8:30 en la sala de sepelios de la Cooperativa Calf, ubicada en calle Alderete 222 de Neuquén Capital. Desde primera hora de la mañana el lugar recibió a una multitud, por lo que se debió realizar un operativo de tránsito para evitar inconvenientes con los automovilistas que ocasionalmente transitaban por el lugar.
Pasadas las 10 comenzó al traslado del cuerpo hacia el cementerio local, rodeado de jóvenes, y un grito de justicia que estremeció a todos los presentes.
"Era un chico de gran corazón", se repetía hasta el cansancio entre los presentes, en medio de fuertes abrazos.
Un grupo de amigos colocó frente a la casa de sepelios una bandera con la consigna "burrito eterno", y el número 7, haciendo alusión a sus habilidades en el fútbol. Facundo era jugador del club Patagonia donde jugaba des muy pequeño, pasando por todas las categorías, incluidas Reserva y Primera División.