{# #} {# #}

ver más

Confinados sin una grieta

Con la resistencia de sectores económicos y opositores, empezó el cierre estricto por nueve días.

Quedate en casa. La frase que se nos acuñó allá por finales de marzo de 2020 volverá a repetirse por estos días durante el confinamiento estricto por nueve días que dispuso el gobierno nacional, en consenso con las provincias y CABA, ante la escalada sin frenos de la curva de COVID por la segunda ola. Autoconvocados ya anticiparon su rechazo a las medidas, como también las han cuestionado sectores de la oposición que encuentran la situación como una “receta fácil” en pleno año electoral.

“Que hagan más testeos así identifican a quienes se contagian”, reclaman algunos por las redes sociales o en cuanto micrófono les da una oportunidad. Hagamos más testeos, pero si esas personas positivas de virus o contactos estrechos no cumplen con el aislamiento correspondiente, estamos igual o peor.

“Que compren más vacunas”, piden otros, al tiempo que leen que Estados Unidos, Canadá o Israel tienen de cinco a siete dosis por cada uno de sus habitantes, haciendo alusión a su gorda billetera, algo utópico por estos lares donde la economía ya venía golpeada y endeudada, y la pandemia ha profundizado aún más esa triste realidad.

Serán nueve días clave en los que, si todos cumplimos con las medidas y nos cuidamos, podremos darle alivio al sistema sanitario colapsado, con personas internadas en las guardias y otras muriendo en los traslados a centros de mayor complejidad por la falta de camas. La realidad es palpable, dura y muy diferente a la primera ola.

¿Estamos cansados? ¿Hubo errores? ¿Hay improvisaciones? Nadie lo discute, pero habrá otro momento para debatirlo. Ahora, cuidate para cuidarnos a todos.