Por VICKY CHÁVEZ
Neuquén > Por orden del intendente Amaranto Suárez, Albino Cotro derribó la tranquera ubicada entre Avenida Argentina y Olascoaga, que separaba la zona del Alto con la del Bajo. Como reconocimiento a su labor, el Balneario Municipal lleva su nombre.
En estas líneas revivimos sus memorias junto con su nieta Carol. Cotro nació el 31 de marzo de 1915 en Río Pico, provincia de Chubut. Sus padres eran Bernabé Cotro y la española Martínez Teresa de la Fava.
Su nieta nos dijo: “No sabemos bien por qué motivo con su madre se vinieron a vivir a Neuquén cuando él tenía dos años”.
Junto a Uberlinda Luengo, su gran amor, Albino formó su hogar. Fruto de esa unión nació Beatriz, la única hija de la pareja, quien les dio cuatro nietos, Pablo, Nicolás, Roxana y Carol, y ocho bisnietos.
Tarea municipal
Comenzó Albino a trabajar como obrero municipal en octubre de 1936. Eran tiempos de la diagramación del ejido urbano neuquino, de abrir canales, calles a las que se las enripiaba, se trabajaba con la instalación del agua corriente, la limpieza de acequias y canales, el tendido de la red cloacal, la que fue importante para erradicar los pozos ciegos. Asimismo, había que luchar con los fuertes vientos y las inundaciones por las crecidas de los ríos Neuquén y Limay.
En 1936, obedeciendo órdenes del intendente Amaranto Suárez tiró a bajo la tranquera ubicada donde se unen las avenidas Argentina y Olascoaga. Cinco años después, el 1 de octubre de 1941, ingresó como empleado a la Municipalidad de Neuquén. Y el 4 de mayo de 1992, luego de muchos años de servicio, se acogió a los beneficios de la jubilación.
En la década del ‘50, Cotro formó parte del traslado del monolito fundacional de la ciudad (ubicado frente al Palacio Municipal) hasta su residencia actual. Dicha remoción se debió a que en ese sitio se construiría el monumento al General San Martín. En efecto, la obra en conmemoración del Libertador fue llevada a cabo por el ingeniero Luis Alonso e inaugurada el 12 de septiembre de 1954, con motivo de las Bodas de Oro de la capital.
Además, y entre tantas actividades, Albino realizó aperturas de calles, arreglos de canales, tendidos de redes cloacales y cañerías de agua potable. Junto a Benegas ordenaba el regado de las calles, tan necesario. Por todo ello, entre otros reconocimientos, el balneario municipal lleva su nombre.
Creador del centro cultural y deportivo para los municipales
Albino fue el creador del Centro Cultural y Deportivo de los Empleados y Obreros Municipales, y su primer presidente. Al respecto, Carol recuerda que “durante la intendencia de Derlis Kloosterman le rindieron un homenaje a mi abuelo en el club municipal de calle Río Negro, en el que se descubrió una placa como fundador de ese club. Lamentablemente, producto del vandalismo fue sustraída del lugar”.
Comisario General del corso
“A mi abuelo -nos relató la nieta- durante los años que se realizaba el corso en esta ciudad, lo nombraban mediante distintos decretos Comisario General por el tiempo que duraban los festejos. Algo que seguramente la gente grande debe recordar es que él tenía un vehículo particular, marca Jeep IKA año 1966, color gris, que solía recorrer la ciudad a una velocidad lenta llevando así una caravana de autos detrás de él. Orgullosamente aún conservamos ese vehículo en su estado original”.
El “Chateau gris”
En diversas oportunidades hemos historiado a la primera Casa de Gobierno que tuvo la ciudad neuquina. Desde 1904 a 1929, la Gobernación tuvo su sede administrativa en el chalet de madera de dos pisos que albergaba las oficinas de la Municipalidad, el Juzgado de Paz, el Registro Civil y la Oficina de Bosques, en una plazoleta de la Avenida Argentina.
Por su forma y su color, el edificio testimoniaba que había recibido una serie de manos de pintura, por ello era común en el Neuquén de entonces llamarle el “Chateau Gris”. En la planta baja estaban las oficinas de despacho público, secretaría, contaduría, mesa de entradas, marcas y estadística; arriba, el despacho del gobernador y su correspondiente antesala, más habitaciones de uso particular, una de las cuales fue ocupada después por el archivo.
A mediados del siglo XX, durante la gestión de Ismael Nordenström realizó Albino Cotro el desarmado de la “Casa de madera” (tal como se denominaba comúnmente el edificio). Según cuentan antiguos pobladores, parte de esa madera se usó en la construcción de la vieja Escuela 2, que estaba emplazada en la Avenida Argentina esquina Carlos H. Rodríguez.
Balneario con su nombre
Como lo mencionáramos, el mayor reconocimiento recibido por Cotro ocurrió en 1997 cuando el Concejo Deliberante designó con su nombre al balneario municipal. Según la norma, se decidió reconocerlo por "la destacada labor como servidor público en su larga trayectoria dentro de nuestra comunidad y al mérito por sus años de servicio como empleado municipal”. Orgulloso y agradecido, Cotro aceptó el homenaje. Los legisladores señalaron que el acto formó parte de un “reconocimiento en vida a aquellos ciudadanos que con su labor diaria constituyen un ejemplo para la sociedad en su conjunto”.
El Municipio reconoció al lugar como segundo hito histórico de la ciudad, en el marco del programa “Circuito por la Identidad”. En la ocasión, la prensa local expresaba sobre Cotro: “Un vecino noble y leal a sus principios. Como ciudadano, fue un ejemplo y merece su reconocimiento”.
Su fallecimiento
Albino Cotro falleció a los 96 años. El presidente del bloque de diputados del MPN, José Russo, lo definió como una “figura insoslayable del escenario municipal neuquino, un hombre conocedor de las fibras íntimas del municipio local y de los servicios públicos de la ciudad de Neuquén. Todos hemos perdido un amigo y Neuquén a un trabajador incansable por la mejora de nuestra ciudad”.
Por su parte, muchos vecinos que conocieron a Albino afirmaron: “El conocía todas las cañerías subterráneas de la ciudad, cada pozo, cada bache, cada rincón como nadie”.
Sus restos fueron sepultados en el Cementerio Central de esta ciudad, a la que tantas veces había concurrido a cumplir con su tarea de resguardo del patrimonio municipal.
El Archivo Histórico Municipal honra su memoria al acopiar la documentación pertinente que da cuenta de su trabajo.
Durante sus cuantiosos años de función municipal, Albino Cotro trabajó con distintas autoridades -entre intendentes, comisionados-, con todos ellos realizó su tarea con honestidad y dignidad, siempre aportando al crecimiento de Neuquén.