La Plata
Fernando Berretti, estudiante de la Universidad de La Plata, obtuvo su licenciatura en Informática gracias a un desarrollo que podría permitirles a personas no videntes moverse sin tantos inconvenientes y trasladarse sabiendo cuándo llegó a destino. El proyecto, que sirvió como defensa de una tesis de grado de la Licenciatura en Informática, consiste en un prototipo de un calzado que permite el desplazamiento asistido, en tiempo real, de las personas que padecen disminución visual.
El desplazamiento ocurre desde una dirección de origen hacia otra de destino y el dispositivo permite la detección de obstáculos físicos durante el recorrido.
“Calzado háptico: navegabilidad asistida para personas con disminución visual” fue el nombre de la tesis desarrollada por Berretti.
El desarrollo de este trabajo derivó en la construcción de un modelo basado en plataformas de prototipado de hardware libre que posibilitan desarrollar soluciones electrónicas de bajo costo y fácil acceso. Esas soluciones, combinadas con teléfonos inteligentes equipados con sensores (que permiten la geolocalización, la detección del campo magnético, acelerómetros, etc.) y los dispositivos hápticos (referidos al sentido del tacto) dieron como resultado una solución integral de bajo costo: el calzado háptico.
Las personas con disminución visual se colocan el zapato, conectado a un celular inteligente mediante bluetooth, en el que previamente se ingresan las coordenadas de origen y destino. Con esta información ingresada por el usuario y las coordenadas de geolocalización obtenidas del GPS incorporado en el teléfono, un algoritmo desarrollado para tal fin, calcula en tiempo real una “ruta/trayecto de a pie” al destino deseado, para ello se utilizan tecnologías libres de mapas, geocoding y ruteo.
Además, el calzado cuenta con sensores que exploran el medio y obtienen información sobre la presencia o no de obstáculos. Luego, se sincronizan con el teléfono y es el mismo calzado a través de unos pequeños motores vibratorios el que le da una respuesta a la persona en forma de sensación háptica, indicándole si debe retroceder, girar a la izquierda o a la derecha.
El calzado fue utilizado por Maximiliano Vázquez, alumno no vidente de la Facultad de Informática, quien expresó que es muy cómodo, no requiere de demasiado tiempo de adaptación y es fácil de usar.
En 2014
El antecedente de un estudiante
Juan Manuel Bustamante, un alumno de un colegio industrial de Río Gallegos, creó en 2014 unos zapatos que funcionan de forma similar y alertan a las personas no videntes, mediante vibraciones en el pie, de a qué distancia se encuentran los objetos que los rodean.
“Tengo una amiga con problemas visuales y ella me mostró que entre los 10 y los 25 años se suele generar un rechazo al bastón. Fue por eso que me propuse crear un dispositivo más discreto, para que se sientan más cómodos”, dijo oportunamente el estudiante.
Los zapatos cuentan con un dispositivo que actúa como un SONAR: envía una onda que choca contra los objetos y, al regresar al punto de origen, permite determinar al propietario mediante vibraciones en el pie la distancia a la que están los objetos. El dispositivo funciona con una batería de cuatro días de duración y detecta cualquier elemento que se encuentre a menos de 25 metros.