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Cristina decidió no ir a la final del Mundial en Brasil

Se queda en Buenos Aires y recibirá al presidente Vladimir Putin.

BUENOS AIRES
La final del Mundial de Brasil 2014 no podrá ser encabezada por un inédito trío de estadistas mujeres, porque Cristina Fernández de Kirchner decidió no asistir a la máxima cita del fútbol mundial que disputará Argentina ante Alemania por cuestiones de salud, familiares y probablemente también políticas.
La Presidenta le envió una carta a su par brasileña, Dilma Rousseff, en la que le agradeció pero rechazó la invitación a compartir el palco con ella y la canciller federal alemana, Angela Merkel.
Explicó que está convaleciente de una faringolaringitis aguda severa que la afectó durante más de una semana. Además, hoy recibirá en Buenos Aires al presidente ruso, Vladimir Putin; mañana su único nieto cumple un año; y el martes la jefa de Estado viajará a Brasilia para asistir a la cumbre de BRICS-Unasur.
Según sostuvo, los médicos le aconsejaron viajar mañana a Río Gallegos a festejar el cumpleaños de Néstor Iván, hijo de Máximo Kirchner, “con la condición de haber descansado el domingo” y viajar luego directamente de la ciudad austral a Brasilia.
El líder ruso, en cambio, tiene previsto no perderse el gran espectáculo de la final del Mundial en Río de Janeiro; y entonces aguardará en Brasil el encuentro de los BRICS.
Cristina Kirchner quizás busque evitar también una larga ausencia del país, ya que durante ese lapso deberá ser reemplazada como presidente en ejercicio por su vice Amado Boudou, procesado por la Justicia por supuesto cohecho y negociaciones incompatibles con el cargo.
El vicepresidente está en el ojo de la tormenta y es cuestionado por todo el arco opositor, que reclama que se tome de forma urgente licencia hasta que se defina su situación judicial.
Boudou, presidente del Senado, se ausentó además este jueves de la sesión en la Cámara alta en la que la oposición tenía previsto presentar sus reclamos luego de que el kirchnerismo hizo fracasar los pedidos de juicio político.
La Presidenta siguió siempre a la distancia las victorias de la Selección en el Mundial de Brasil, que clasificó a la final por primera vez en largos 24 años.