“Las personas que tienen fantasías de sumisión también muestran a menudo deseos de dominación. Estos dos temas, por lo tanto, no son excluyentes, sino todo lo contrario”, explicó Christian Joyal, líder del estudio.
Nada nuevo bajo el sol, las fantasías sobre sadomasoquismo son muy comunes tanto entre hombres como entre mujeres, e históricamente han sido consideradas como conductas sexuales “desviadas”. De cualquier forma, lo importante en este aspecto, subrayan los autores, es que si el acto sexual es violento por naturaleza pero no ha sido consentido por alguna de las partes implicadas, no solo es una señal de comportamiento psicopatológico sino que también entraña la comisión de un delito.