Críticas desde Miami
Pese a las buenas intenciones del cantante colombiano, los cubanos exiliados en Miami no se mostraron satisfechos con la iniciativa ni con el apoyo dado por Obama.
En la ciudad del estado de Florida, donde viven un millón de cubanos que abandonaron la isla por razones políticas y económicas, grupos radicales anticastristas llegaron incluso a amenazar a Juanes y su familia, que reside en esa ciudad, y a destruir a mazazos sus discos.
De todas formas, el cantante colombiano Juanes desea organizar uno de sus conciertos “Paz sin fronteras” en Miami y actuar junto a los mismos artistas cubanos y extranjeros que compartieron el escenario ayer en La Habana.
Ganador de 17 premios Grammy Latinos, Juanes cantó con 14 músicos extranjeros y cubanos en el propio centro de poder de la isla revolucionaria, desde donde Fidel Castro arengó a muchedumbres y están las sedes del Gobierno y el Partido Comunista, los ministerios de Defensa y del Interior.
El escenario se levantó donde estuvo el altar en el que Juan Pablo II ofició misa en su histórico viaje en 1998, con la Biblioteca Nacional de fondo, a un costado está la enorme silueta del Che en la fachada del ministerio del Interior y al otro el monumento del héroe nacional José Martí.
Sin mensajes políticos
Juanes defendió a más no poder que el concierto no tiene “ningún mensaje de índole político”, pero en Miami no le perdonan escoger la Plaza de la Revolución, en tanto que la mayor parte de la disidencia e incluso unos 30 presos políticos apoyó el concierto.
Junto al colombiano actuaron los españoles Miguel Bosé, Víctor Manuel y Luis Eduardo Aute, el italiano Jovanotti, los puertorriqueños Olga Tañón y Danny Rivera, el ecuatoriano Juan Fernando Velasco, los cubanos Silvio Rodríguez, Amaury Pérez, Carlos Varela, X Alfonso, la orquesta los Van Van, los Orishas y la banda cubano venezolana Cucu Diamantes y Yerbabuena.