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De abusos y videos hot

Mariano Thieberger

Una semana atrás, LM Neuquén publicó una primicia de alto impacto: el abuso a dos chicas de 19 años, a plena luz del día, en Parque Norte. En la redacción se discutió cómo debía tratarse una noticia que, sin dudas, generaría una fuerte conmoción en la ciudad. Se trabajó con profesionalismo, con el convencimiento de que había que dar a conocer el hecho y, al mismo tiempo, proteger la intimidad de dos chicas y dos familias que atravesaban un momento muy difícil. Hoy, a siete días de aquella noticia, la familia de una de las jóvenes publica una solicitada en la página 8 en la que agradece a este diario y al resto de los medios de comunicación “por la respetuosa difusión del caso cuidando la integridad de las víctimas”. El periodismo también hizo un aporte clave al difundir el identikit del atacante y contribuir a su detención. Pero no hay nada que agradecer. Ese es nuestro deber y tratamos de cumplirlo cada día lo mejor que podemos.
Esta misma semana, LM Cipolletti se hizo eco del escándalo por la difusión en la web de un video de una estudiante de 17 años teniendo sexo. Obviamente, este diario no mencionó el nombre de la menor, ni siquiera el del colegio en el que estudia. De todos modos, no faltaron los que se manifestaron indignados por la publicación de la nota. No se preguntaron quién subió el video, por qué, qué lleva a los chicos a dejarse filmar o cómo viven los jóvenes su sexualidad en tiempos de selfies y Whatsapp. Y millones de preguntas más que podrían generarse a partir de un caso así. Enojarse por la publicación de la noticia parece la reacción más fácil. Sería como si el colegio decidiera sancionar a la alumna. Sería la mejor forma de escapar al imprescindible debate.