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De los errores se aprende

Sampaoli no aprobó aún la materia liderazgo y tiene que dejar de congraciarse con los jugadores.

El golpazo, en forma de papelón, en Madrid llegó por suerte unos 90 días antes de que empiece el mundial. En la máxima cita, ahí sí hubiese sido catastrófico. Siendo optimistas, quizás sirva como un llamado de atención a tiempo, una advertencia que ayude a reaccionar al cuerpo técnico y a los jugadores con Rusia 2018 cada vez más cerca.

Dicen que de los errores se aprende, pues bien, Jorge Sampaoli deberá escarmentar, analizar qué hizo mal y evitar que vuelva a repetirse por el bien de los más de 40 millones de argentinos que esperan esa alegría futbolera que se les niega desde Ecuador 1993.

Más allá de los aspectos tácticos y motivacionales, hay una cuestión en la que el entrenador tendrá que superarse, ligada al manejo de grupo y al liderazgo. Actitudes demasiado complacientes con Messi y compañía lo debilitan y le quitan autoridad ante el plantel.

Es un tema tabú del que siempre se habló: este grupo le maneja la selección a los entrenadores. Incomprobable puertas para fuera hasta que quienes vivieron esa experiencia se decidan a contar si es tan así o se trata de una fantasía popular. Lo que no debe hacer Sampaoli es caer en la obsecuencia en el afán de pretender congraciarse con los cracks. “Es la selección de Messi”, declaró antes de la hecatombe.

“Lio bajó en el entretiempo al vestuario y habló”, confesó después. La admiración que siente por el mejor del mundo no tiene que obnubilarlo. Cada cual en su rol, de lo contrario se desnaturaliza y desvirtúa todo y pierde la albiceleste. También le dio el gusto a Mascherano de jugar de 5 y expuso a Dybala públicamente. Frases, mensajes, decisiones que lo dejan a Sampa tan al descubierto como el 1-6. O aprende de los errores o se lo devora el contexto.