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De narcos y elecciones

Guillermo Elía

Pasó una semana desde que LM Neuquén publicó un informe donde diez intendentes, cuyas localidades forman parte de la ruta de la marihuana a Chile, confesaban su preocupación por el impacto que genera la droga y la necesidad de agruparse para que su voz llegue a las autoridades nacionales.
Los jefes comunales de Neuquén, Centenario, Plottier, Senillosa, Cutral Co, Zapala, Aluminé, San Martín de los Andes, Junín de los Andes y Chos Malal contaron cómo se vende droga en los baños de los colegios, cómo utilizan los narcos como lugar de acopio sus pueblos, los lugares de venta, las distintas clases sociales atravesadas por este fenómenos y las vinculaciones con punteros políticos.
Este medio informó que la cordillera neuquina cuenta con 32 pasos clandestinos, en promedio uno cada 10 kilómetros, donde operan, según precisó la Policía chilena, diez organizaciones que ya han cruzado más de 15 toneladas de marihuana en el año.
Pero después de trascender que Neuquén es una de las rutas predilectas de los narcos y los tan duros términos utilizados por los intendentes, es de no creer que todavía los preocupados jefes comunales no hayan puesto fecha para convenir una estrategia común. Algo que hay que entender. Varios de estos mandatarios, que se mostraron afligidos por la problemática están abocados a algo que es -para ellos- mucho más trascendente: las elecciones.
En medio de un escenario de campaña y posicionamientos es muy difícil que los políticos se aboquen a temas importantes, ya que solo les interesa lo urgente, que no es ni más ni menos que ganar las elecciones del 2015.