Señores (y señoras) candidatos a intendente de la ciudad de Neuquén: a través de esta humilde columna de este floreciente diario queremos invitarlos formalmente a debatir en la prestigiosa LU5 sus propuestas de cara a las elecciones del 4 de octubre. La iniciativa fue lanzada ayer al aire, durante el programa Línea abierta, de Pancho Casado. Pero, ante los titubeos de alguno de los principales postulantes, creemos necesario reforzar el convite.
Pechi Quiroga, portador del título local de intendente, aceptó enseguida. Es para destacar, al menos por tres motivos: porque aparece como favorito en las encuestas (y hay una regla no escrita que dice que el que marcha primero no debate), porque es de suponer que los otros contendientes dedicarán buena parte de su tiempo a criticar su última gestión (y está claro que tienen bastante para entretenerse) y, también, porque demuestra una capacidad asombrosa para recomponer su ego tras la paliza que sufrió en las elecciones a gobernador.
Dicho esto, todas las miradas se posan sobre uno de los retadores, el novato emepenista Pablo Bongiovani, el único de los aspirantes con chances reales de dar pelea que aún no confirmó su presencia. Es lógico que sienta que su inexperiencia podría jugarle en contra ante políticos más fogueados. Pero, si se nos permite el consejo, debería entender que en el largo mes que aún resta de campaña difícilmente tenga otra posibilidad tan clara de intentar descontar la ventaja que muestran los sondeos.
Los estudios de LU5 y la redacción de LM Neuquén están listos para recibirlos. Habrá café, medialunas y gaseosas. Y, sobre todo, periodistas con oficio que no buscan un show. Sólo queremos un intercambio de ideas que les permita a todos los que viven en esta ciudad saber qué piensan hacer para resolver los problemas de transporte, de seguridad y de urbanización que sufren todos los días.