Neuquén > En medio de una gran expectativa y frente a un contexto de avanzada del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner contra las empresas petroleras, las provincias que integran la Organización de Estados Productores de Hidrocarburos (Ofephi), representantes del Estado nacional y de los gremios vinculados al sector firmarán hoy un Pacto Federal que tiene el propósito de llevar una propuesta a las compañías para que éstas presenten un plan de inversiones.
La reunión se realizará en el Hotel Sheraton Libertador, a partir de las 11, y serán de la partida, además del gobernador de la provincia, Jorge Sapag, los mandatarios de Chubut Martín Buzzi (presidente el organismo), de Mendoza, La Pampa, Jujuy, Salta, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Río Negro y Formosa. Esta última será la única que, en principio, enviaría un representante en lugar de Gildo Insfrán, quien se recupera de una operación. De parte del gobierno nacional estarán presentes el secretario de Energía, Daniel Cameron, y Roberto Baratta, coordinador del Ministerio de Planificación Federal que conduce Julio De Vido.
También asistirá al encuentro el secretario General del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, Guillermo Pereyra.
El texto del Pacto Federal estaba siendo redactado ayer por los equipos técnicos de las provincias que ya se encontraban en Buenos Aires.
En las últimas horas trascendió que el gobierno nacional hizo un análisis de la última década, donde se determinó que no todas las empresas tuvieron el mismo comportamiento en cuanto a lo que produjeron. Algunas mantuvieron sus niveles y otras se mostraron en retroceso.
El martes, en diálogo con este diario, el gobernador Jorge Sapag indicó que se deben fijar reglas de juego teniendo en cuenta la Ley de Hidrocarburos, que en su contenido habla de máxima producción sustentable. A su vez, señaló que para las inversiones nuevas que provengan del exterior se debe avanzar en otra normativa marco que regule el envío y la distribución de utilidades.
Al mismo tiempo, afirmó que “no hay tiempo para grandes pleitos ni para terminar en tribunales” sino que “hay que llegar a un gran acuerdo federal y proponérselo a las empresas”.
Recalcó la necesidad de que la Argentina necesita sustituir importaciones y una inversión de alrededor de 20 mil millones de dólares, que permitiría perforar 2.000 pozos adicionales a los ya existentes.
Inversiones
Sapag adelantó que este año en la provincia de Neuquén se van a invertir 1.300 millones de dólares en desarrollo de nuevos yacimientos, que en términos absolutos es la cifra más alta registrada pero no alcanza. También volvió a insistir en que las empresas que operan en la cuenca neuquina están cumpliendo con lo previsto en los contratos de prórrogas petroleras (Ley 2615) pero que la producción decrece porque se trata de yacimientos maduros. En este sentido, indicó que la única manera de revertir esta situación es que se invierta en yacimientos no convencionales, otorgando desde el Estado un marco atractivo y consiguiendo los equipos de perforación necesarios.
“Para la Provincia, el eje central es mayor inversión y producción”, recalcó, en cuanto al espíritu que debe tener el pacto que se firmará hoy.
Por su parte, el gobernador de Chubut, Martín Buzzi, mostró una actitud más dura hacia las empresas petroleras que operan en su distrito. Les reclamó que incrementen sus inversiones y "se hagan cargo del pasivo" que genera esta actividad.
Buzzi señaló “si quieren tener petróleo hacia adelante deben saldar cuentas para atrás porque éstas son muy costosas para el territorio, la provincia y la ciudad".
Números en baja
De acuerdo con los números que maneja la Secretaría de Energía de la Nación, entre 2003 y 2010 la producción de petróleo disminuyó 18 por ciento y la de gas un 8 por ciento, con un agravante: la baja, la primera en la historia de la industria a lo largo de una década, se dio en un contexto de demanda interna creciente y precios internacionales en alza. Y tuvo su correlato en las reservas: las de petróleo cayeron 11% desde 2003 a la actualidad, mientras las de gas se desplomaron 43% en el mismo período.