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Austria desnuda la jerarquía: Red Bull resucita con su gran mejora, Ferrari se hunde y Alpine pierde el rumbo

Russell ganó desde la pole, pero el fin de semana dejó lecturas técnicas profundas en la Fórmula 1.

El Red Bull Ring suele ser un revelador implacable en la Fórmula 1. Su altura, su calor, sus exigencias específicas sobre la unidad de potencia tienen la costumbre de mostrar quién es quién de verdad. Austria 2026 cumplió con ese guion: confirmó la resurrección de Red Bull con su gran actualización, devolvió a Ferrari a la realidad apenas una semana después de la victoria de Hamilton, también desnudó la fragilidad de un Alpine que perdió de golpe la competitividad. George Russell ganó desde la pole, pero lo más jugoso del fin de semana estuvo en la letra técnica.

Red Bull resucita: la mejora que cambió el panorama

La gran historia técnica del fin de semana fue Red Bull. El equipo llevó un paquete de actualización importante al circuito de su propiedad, una apuesta que tanto podía salir bien como estallarle en la cara. Salió bien. Verstappen firmó su mejor resultado del año, un segundo puesto peleando a Russell hasta el final, con un auto que finalmente se mostró como el mejor del resto detrás de los dos Mercedes.

El dato que valida el salto es de clasificación: en la primera tanda de la Q3, antes del despiste que lo mandó contra las barreras, Verstappen estuvo a una décima de los dos Mercedes. Ese ritmo era genuino. El chasis del proyecto Red Bull 2.0 pasó un examen crucial, lo que tiene implicancias que van más allá de lo deportivo, en plena novela sobre la continuidad de Verstappen, que tiene una cláusula de salida al alcance de la mano. Un auto competitivo es la mejor herramienta de Red Bull para retenerlo.

La incógnita que queda abierta es el motor. El propulsor de combustión interna de Red Bull fue declarado el mejor de la grilla por el ADUO, pero son los componentes eléctricos donde el conjunto parece quedar rezagado. Con el temor de quedar "atrapado" sin poder acceder a las mejoras que sí disfrutan Mercedes y Ferrari, hay un signo de pregunta real sobre esa parte del paquete. Conviene además no exagerar con una sola buena carrera: Red Bull se benefició en parte de que Ferrari se fue de estrategia, como veremos.

Ferrari decepciona: la mejora de motor que no alcanzó

Apenas dos semanas después de ganar en Barcelona, Ferrari volvió a la tierra de la peor manera. Y lo hizo en el debut de su tan esperada evolución de motor, el "ICE ADUO 1". Leclerc largó segundo, Hamilton tercero, pero los dos se cayeron rápidamente de la pelea por el podio, siendo los únicos del top 10 obligados a tres paradas mientras el resto hacía dos. Hamilton terminó quinto a casi 27 segundos del ganador, Leclerc hundido al octavo lugar.

El propio jefe del equipo, Fred Vasseur, reconoció el error de planteo. Admitió que arrancaron el fin de semana con el pie izquierdo el viernes, que no pudieron completar tandas largas en condiciones representativas, también que probablemente se enfocaron demasiado en pelearle a Mercedes en el primer stint, forzando los neumáticos de los dos autos para después reaccionar con una estrategia demasiado agresiva. Hasta el jefe de McLaren, Andrea Stella, lo leyó como un problema de ritmo puro, no de estrategia, posiblemente con degradación extra de neumáticos frente a los rivales.

Lo más revelador fue la autocrítica de Leclerc, que se señaló a sí mismo. Dejó claro que el problema iba más allá del motor. "El problema no está solo en el motor. Hoy no teníamos ritmo, especialmente por mi parte", admitió el monegasco. Describió un auto que en clasificación, con poca carga de combustible, tenía un buen tren delantero, pero que en carrera mantenía la trompa fuerte mientras la parte trasera se quedaba sin agarre. Un desbalance que, en sus palabras, en este auto es particularmente difícil de encontrar.

Hamilton, por su lado, puso el foco en el déficit de potencia que la altura terminó de exponer. "Ya vimos el viernes que éramos los más rápidos en las curvas, pero perdíamos seis décimas en las rectas respecto a Mercedes", explicó. Reconoció que el problema central es el deployment, la entrega eléctrica: la de Ferrari se corta antes, mientras los Mercedes siguen estirando en la recta. Sumó además el sobrecalentamiento, la alta degradación, un equilibrio complicado. La frase que resume el momento es demoledora: Hamilton dijo no saber si es posible cerrar esa diferencia con Mercedes en una sola temporada. El ADUO ayudó, pero la cuenta todavía es enorme, también queda claro que la mejora grande recién llegará más adelante en el año.

Alpine se desinfla: la degradación en el calor lo derribó

Para la cobertura local, el dato más doloroso fue la caída de Alpine. Después de venir liderando con autoridad el pelotón medio, el A526 se desplomó en Austria. Colapinto cruzó 15°, Gasly 13°, los dos lejos de los puntos, mientras Racing Bulls metía a sus dos pilotos en zona de puntuación, también Audi quedaba por encima de los Alpine.

Los ritmos de carrera son contundentes. Antonelli marcó el mejor con 1:11.72. Detrás, Hadjar 1:12.16, Lindblad 1:12.96, Gasly 1:12.99, Bortoleto 1:13.22, Bearman 1:13.44, Colapinto 1:13.51. Alpine quedó lejos del resto, sin el ritmo que venía mostrando. El factor que mejor explica la caída es la combinación de calor extremo, degradación de neumáticos. En un circuito con temperatura altísima, el equipo francés sufrió un desgaste que en Barcelona quedaba disimulado. Mientras el resto sigue evolucionando sus autos, Alpine dio un paso atrás, perdiendo terreno en la cima de la zona media.

Colapinto: la largada que lo hipotecó, el ritmo que no apareció

Lo de Franco fue una cadena que empezó el sábado, con el error en la Q2 que lo dejó 16°, también terminó de complicarse en la largada del domingo. El argentino perdió potencia al arrancar, se quedó sin boost, lo que lo hizo caer al último lugar en la primera curva. A partir de ahí, remontar con un auto que no estaba para pelear el top 10 era casi imposible.

A diferencia de otras carreras, esta vez ni siquiera apareció el gran ritmo de Colapinto. Él mismo lo describió sin filtros. "Creo que fue muy pobre. No pudimos encontrar ritmo ni agarre, luchamos mucho por encontrar un buen balance", analizó. Detalló el problema con los neumáticos traseros, que metían demasiada energía, con un descenso de rendimiento agresivo de una vuelta a otra. Su lectura técnica apunta a la temperatura: "Ojalá sea solo el fin de semana. La temperatura de la pista hoy estaba como 10 grados más alta, tal vez muestra una tendencia de que tuvimos más problemas con el calor". Describió un auto desconectado después de tres o cuatro vueltas, también ese círculo vicioso de quedar atascado en pista, sobrecalentar los neumáticos, perderlo todo. Cerró con la mirada puesta adelante: necesita entender qué pasó, volver más fuerte en Silverstone.

Argentinos en F2 y F3: Varrone con ritmo, Colnaghi sin suerte

En las categorías de base, los otros argentinos cerraron un fin de semana cuesta arriba. En Fórmula 2, Nicolás Varrone terminó 16° en la carrera principal. Volvió a mostrar ritmo, volvió a quedar condicionado por la clasificación. Largó del fondo, apostó por una estrategia alternativa estirando el primer stint a la espera de un safety car, llegó a rodar transitoriamente segundo, pero el virtual safety car de la vuelta 27 no le alcanzó para sacar provecho. En Fórmula 3, Mattia Colnaghi finalizó 21° tras largar 18°, con problemas para exprimir el potencial del MP Motorsport. La victoria fue para el danés Noah Stormsted, su primer triunfo en la categoría.

El campeonato, lo que viene

Antonelli sigue líder con 171 puntos pese a terminar tercero, con 40 de ventaja sobre Russell, 46 sobre Hamilton. En constructores, Mercedes domina con 302 unidades, contra 204 de Ferrari, 159 de McLaren. Colapinto se mantiene 12° con 16 puntos.

No hay respiro. El próximo fin de semana, del 3 al 5 de julio, llega Silverstone con formato sprint, un circuito de pilotos donde el resultado puede depender menos de la estrategia eléctrica. Para Alpine, la revancha inmediata. Para Ferrari, la chance de demostrar que Austria fue un mal día, no una tendencia. Para Red Bull, la prueba de fuego de si su salto es real. Como dejó claro el propio fin de semana, en esta Fórmula 1 se puede pasar de ganador a decepción en el espacio de un solo circuito de altura.

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