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De manera insólita, en el fútbol de Grecia, Matías Almeyda estuvo al borde de ser estafado. Sucede que el AEK de Atenas, equipo que él dirige, visitó la cancha del Atromitos. Sin embargo, el partido no pudo llevarse a cabo por distintas irregularidades. ¿Qué pasó?
En 2022 Matías Almeyda decidió instalarse en Grecia para llevar adelante el primer equipo del AEK de Atenas. Con objetivos de jugar la UEFA Champions League y de destronar al Olympiacos, vigente campeón, el ex DT de River llegó con la ilusión intacta.
Sin embargo, la Liga de Grecia no respondió a su entusiasmo. Es que cuando su equipo llegó a la cancha del Atromitos para disputar el partido por la fecha 11 de la Superliga se encontraron irregularidades a segundos de iniciar el partido y éste debió ser suspendido.
Sucede que cuando los equipos salieron a la cancha para disputar el partido, tras el saludo olímpico, los jueces de línea se dirigieron a los arcos para corroborar que se encuentre todo en orden. Sin embargo, en ese momento, uno de ellos percibió que había irregularidades.
El problema fue que uno de los arcos no contaba con la medida reglamentaria impuesta por la FIFA. Sí, había uno más chico que el otro, como en un partido de barrio, cuando un equipo busca achicar el arco para sacar ventaja.
Ante esto, llegó uno de los encargados del campo de juego con una cinta métrica para chequear el estado de estos. Efectivamente, como percibió el juez de línea, el arco era entre 3 y 5 centímetros más bajo y le faltaban 10 centímetros de ancho.
Por esta razón, el árbitro del partido le dio 30 minutos al equipo local para que solucione el problema y al no lograrlo, decidió suspenderlo. Es por eso que el partido quedó postergado a la espera de fecha y horario.
Gracias a la percepción de los jueces, Matías Almeyda se salvó de que le hagan trampa en la Liga de Grecia. Más allá de esto, el entrenador es toda una sensación en aquel país. Es que su equipo pelea el campeonato y, en caso de ganar el postergado, quedará como único puntero a falta de 5 fechas.