El cordobés tuvo una gran actuación este lunes para la goleada de la Roma, en el comienzo de la Liga de Italia.
La Serie A tuvo su estreno para la Roma este lunes y el saldo fue inmejorable: 4 a 0 ante la Fiorentina, con una actuación brillante de la dupla ofensiva que ilusiona a los hinchas. Paulo Dybala y Donyell Malen fueron los grandes protagonistas para el conjunto local, que no le dio chances a su rival en el Stadio Olímpico.
El argentino dio dos asistencias e intervino en otro tanto y el neerlandés respondió con tres goles, una sociedad que ya empieza a dar frutos en el proyecto romanista para la temporada.
La expectativa era enorme en la capital italiana. La "Loba" genera ilusiones renovadas: vuelve a la Liga de Campeones después de siete años, retuvo a su estrella Dybala, sumó al portugués Rodrigo Mora —una de las joyas del mercado— y apostó por nombres conocidos como el español Mario Hermoso y el propio Malen.
El primer aviso del partido llegó a los 18 minutos con un remate de Mora al segundo palo, pero David de Gea respondió con una gran intervención. Tras un tanto anulado a Hermoso, el local encontró el camino del gol.
La jugada que abrió el marcador tuvo un condimento especial: con Mastantuono en el suelo reclamando una falta que el árbitro no sancionó, la Roma lanzó un contraataque fulminante. Dybala asistió a Malen en el punto penal y el delantero, tras una espuela ante Dodô, definió al fondo de la red.
El segundo y el tercer tanto siguieron un libreto similar: la visión de Dybala para abrir espacios y la puntería de Malen para vencer a De Gea, que poco pudo hacer.
La Fiorentina, superada en todos los sectores, no encontró respuestas y el estreno de los argentinos Mastantuono y Mateo Pellegrino con la camiseta "viola" fue para el olvido.
Niccolò Pisilli puso cifras definitivas al minuto 86 con el cuarto gol, que fue a celebrar directamente con la Curva Sud. La frustración se hizo notar en el banco visitante: Mastantuono, ya fuera del campo, arrojó una botella de agua al suelo como señal de impotencia.
En los minutos finales, la Roma administró el resultado y se llevó los primeros tres puntos de la temporada. No solo el tridente ofensivo —Dybala, Mora y Malen— funcionó a pleno; el mediocampo también brilló con las actuaciones de Bryan Cristante y Manu Kone, que manejaron los tiempos del partido y sellaron una noche perfecta en el Olímpico.