El delantero de Racing intentó dejar en ridículo al arquero Rodrigo Rey, que se lo tomó con humor y lo felicitó irónicamente.
El clásico de Avellaneda entre Independiente y Racing tuvo una de las situaciones más insólitas que se recuerden en los últimos años: Maravilla Martínez tuvo la posibilidad de poner el 1 a 0 desde el punto penal, pero la quiso pica y la mandó a cualquier lado.
La pelota se fue por encima del travesaño y mientras todo el estadio estallaba en abucheos para el delantero de la Academia, el arquero Rodrigo Rey fue a abrazarlo para agradecerle de forma irónica. Lejos de enojarse, Martínez también se río por la situación. Otro que se sumó a las cargadas fue Kevin Lomónaco, quien por lo que se ve en las imágenes le dice "¡bien, bien!".
A pesar del penal errado, los compañeros de Maravilla intentaron levantarle el ánimo para seguir en la búsqueda de la apertura del marcador, en un partido que tuvo un primer tiempo marcado por las infracciones, jugadores en el piso y demás interrupciones que redujeron el tiempo neto de juego.
La jugada del penal se produjo pasada la media hora del cotejo, cuando Sebastián Valdez bloqueó con la mano un remate de Tomás Conechny. La principal duda estaba en un posible offside del delantero de Racing, lo que se comprobó que no existía. Luego de una revisión del VAR, el árbitro Leandro Rey Hilfer decidió sancionar con una amarilla al defensor y marcar el penal para la Academia, luego desaprovechado por Maravilla.
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