El estadounidense Rubén Torres noqueó brutalmente al venezolano Cristián Báez apenas unos instantes después de chocar los guantes. Sin que su rival pudiese acomodarse, conectó un zurdazo en el rostro para dejarlo desplomado sobre la lona. ¿Fue antideportivo?
Fue en el séptimo round de la pelea que se desarrolló en el Centro Internacional de Eventos Omega Products de California, cuando Báez cayó a la lona y recibió la cuenta de protección del tercero sobre el cuadrilátero. Torres chocó los guantes del venezolano, pero no pasó ni un segundo cuando le pegó zurdazo sobre la quijada, y de inmediato se decretó el nocaut definitivo.
El norteamericano sacó un zurdazo letal a la cabeza de su rival, quien se desplomó de espaldas sobre el cuadrilátero completamente rígido. El certero golpe afectó seguramente algún nervio de la zona. Es por eso la espectacularidad de la caída que obligó a su rápida atención en la lona por los médicos ante el susto del propio referee, quien según se ve en las cámaras, le tomó el pulso para comprobar sus signos vitales.
El estadounidense defendió su accionar. “Siempre dicen que te protejas en todo momento. Esto es boxeo y los peleadores como yo siempre estamos al ataque. El árbitro dio la señal para comenzar a pelear nuevamente y salí con las armas encendidas, especialmente después de que lo derribé. Lo golpeé con un gancho de izquierda y eso fue todo, la pelea había terminado. Estoy listo para pasar a peleas más grandes y mejores a medida que subo en la clasificación”.
Por su parte, el juez declaró que el golpe de Torres era legal pese a que él mismo le tomó el pulso para comprobar sus signos vitales y decretar el nocaut luego de que, además, Báez fuera rápidamente socorrido por los médicos.
Para Mark Ortega, productor de PBC en Fox, criticó a Torres por su argumento. “Fue a tocar guantes y enseguida descorchar el golpe de KO. Las armas de fuego no habrían tocado los guantes. Legal, pero sucio”, tuiteó.