{# #} {# #}
El flamante refuerzo del Millonario recibió amenazas y le filtraron sus datos personales en las redes sociales
Mientras River se jugaba todo en la última fecha del Mundial de Clubes para acceder a la próxima fase del certamen, la dirigencia se movió para incorporar refuerzos de cara al segundo semestre. Uno de los principales apuntados por Enzo Francescoli, por supuesto, fue Maximiliano Salas, por quien el Millonario ejecutó la cláusula de recisión para sacarlo de Racing.
Esta jugada levantó mucho el avispero, no cayó con buenos ojos en el entorno de la Academia, ya que sacar un jugador de un club compatriota pagando la cláusula no está bien visto en Argentina. Pero poco le importo eso a River y al jugador, quienes finalmente llegaron a un acuerdo, lo que terminó por molestar a los fanáticos de Racing que difundieron sus datos privados.
En menos de una semana, Maxi Salas pasó de ser uno de los jugadores más queridos por los hinchas de Racing a recibir un repudio generalizado. El jueves de la última semana, cuando subió a un avión para ir a la pretemporada en Ciudad del Este, tenía acordados los términos de su mejora y su extensión de contrato con la Academia, que lo convertiría en uno de los tres mejores pagos del plantel.
Sin embargo, después de varios llamados de Gallardo, el correntino esquivó la firma del nuevo vínculo con el club y empezó a imaginar cómo sería vestir la banda roja. Ya en Paraguay, el viernes volvió a sonar su teléfono: otra vez, el director técnico de River fue enfático al decirle que lo quería sí o sí en su formación, con el gran propósito de ganar la Copa Libertadores.
Salas, seducido encaró a Gustavo Costas, quien lo pidió para reforzar a Racing en el inicio de 2024. En la conversación, Salas le manifestó a su padre futbolístico la intención de cambiar de camiseta. Cuando la noticia que sacudió internamente a Racing se hizo pública, las repercusiones escalaron a niveles impensados.
El número de celular de Salas fue filtrado en las redes sociales por algunos fanáticos que explotaron de bronca por cómo se había manejado el delantero. Pero para el futbolista eso no fue lo peor, ya que también circuló la dirección de su domicilio y amenazaron a su esposa. Salas se alertó y quedó golpeado anímicamente por lo que se generó tras su determinación de no continuar en la Academia.
El director técnico priorizó lo colectivo, por lo que no tomó ninguna decisión en particular contra el atacante. En el amistoso que este miércoles Racing sostuvo con General Caballero, Salas fue parte de uno de los dos bloques de 30 minutos.
Sin embargo, el futbolista quedó golpeado por la repercusión. En las redes sociales, la vía por la que inmediatamente se dio cuenta de la trascendencia que había adquirido el tema, limitó la posibilidad de recibir comentarios. “Traidor” y “desagradecido” fueron los términos que más se repitieron en la valoración de los hinchas, dolidos por el proceder del jugador que obsesiona a Gallardo.