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Julián Pagura es parte del staff de ADN Formación Olímpica que tiene como referente a Walter Herrmann, quien llegará a Neuquén para dar un campus a mediados del mes próximo. El entrenador está en la región para coordinar la clínica para chicos y chicas desde los 7 años. Mientras retornaba de Zapala, uno de los puntos –el otro será Plottier- dialogó con LM Neuquén, dejando interesantes conceptos en relación a los aspectos formativos del básquetbol y detalles de la capacitación.
“El campus es básicamente una tecnificación de perfeccionamiento en el que junto a Walter Herrmann (referente de la Generación Dorada que ganó la medalla olímpica en Atenas 2004 con la Selección Argentina), vamos a trabajar los fundamentos. Vamos a estar el 12 y 13 en el Gimnasio Fortabat y Veras en Zapala; y el 14, 15 y 16 en Centro Español y Club Plottier".
Pagura, que en la última Liga Argentina dirigió a Pergamino Básquet dijo que a “través de estos campus detectamos qué es lo que se puede hacer en la semana y qué no hacen los clubes habitualmente que trabajan más para la parte de juego y no focalizan tanto en la parte de fundamentos, porque tienen mucha competencia. Este tipo de parate sirve para eso. Para pulir detalles y trabajar los fundamentos específicos del deporte. Nosotros hacemos mucho hincapié en la parte de los lanzamientos, en la parte de la postura, de la parte defensiva, el pase, el dribbling y, para los más grandes, la ocupación de espacios. Más cosas puntuales que tienen que ver con la mejora del jugador individualmente como ser el tema del pase a una mano, de que las definiciones no sean de la misma manera. Por ahí va el tema del campus, tratando de que cada uno mejore en lo que pueda”, explicó.
El coach publicó recientemente El libro Herramientas para entrenadores y entrenadoras que, contó “básicamente explica a todos aquellos que están dudando o no saben si meterse o no en esta función, cosas que les van a pasar en el inicio de sus carreras. Explica cómo es la parte estructural, el manejo de los dirigentes, como sería un organigrama de trabajo, la planificación, el trabajo con la familia y después algunas cosas puntuales que tienen que ver con el desarrollo del trabajo diario en el que se destaca la importancia de los fundamentos y la planificación. Más que nada apunta a que lo básico esté bien hecho. Cuando uno sale del profesorado parece que hay que enseñar un montón de cosas y por ahí hay que enseñar lo básico bien. Para que los chicos que están en una edad de formación, entre los ocho y los doce años, puedan generar esos hábitos de poder jugar”.
“Además –puntualizó- allí digo que hay una cuestión que es muy clara: los clubes tienen que tratar de garantizar a un chico que entra a un club a los seis o siete años el proceso de enseñanza-aprendizaje. Que esa cadena de trabajo no se rompa y el entrenador siga una secuencia”, resaltó.
En relación al campus destacó la presencia de Herrmann ya que "es la imagen y la parte más importante de la actividad. Todo esto nace a partir de la posibilidad de que él pueda volcar toda su experiencia tanto en la Selección Argentina, en Europa, en la NBA, en la Liga Nacional y todo lo que le ha pasado y tiene hoy para dar como entrenador. Es un plus porque es también lo que los chicos vienen a buscar: trabajar con alguien que está y estuvo a otro nivel y todo el tiempo se fue superando. Es muy importante verlo trabajar, en todos los detalles. Walter está en la parte de lanzamiento, desde la técnica hasta el movimiento de pie lo cual hace que sea muy rico para los chicos y chicas que asistan. Que todo el tiempo los está corrigiendo y contando lo que fue aprendiendo es muy importante para el chico. Por ejemplo en mini básquet, no se juega una acción de poste bajo. Sin embargo Walter muestra que si un chico, recibe de espalda al aro, pueda tener alguna situación para poder trabajar. Hay muchas cosas que tienen que ver con lanzamientos: pie interno, y externo, la penetración, abierta, cruzada, todo lo trabaja él y es la parte más importante de la enseñanza porque es lo que nace de los campus ADN”, resaltó.
Consultado sobre las necesidades que tiene el básquet hoy para volver a tener una Generación Dorada señaló: “No creo que el básquet necesite algo. Son momentos, etapas en donde se dan algunas cosas producto del trabajo. Uno siempre añora lo que pasó pero también hay mucho por delante. El error por ahí es añorar una Generación Dorada otra vez que, claro, fue impecable y gracias a eso se alcanzaron muchos logros. Pero también es importante seguir trabajando y hacer el laburo que nos toca a cada uno".
"No me creo capacitado para hablar del básquet nacional en su totalidad. Sí creo que el básquet -recalcó- tiene que seguir tratando de trabajar en lo formativo, con los fundamentos y la competencia. Tenemos entrenadores por todo el mundo y una fuente inagotable de jugadores. Ya va a llegar el momento de que se van a juntar todas esas situaciones. Si creo que a nivel formativo no se tiene que trabajar por individualidades, no por camadas porque lo único que hace eso es potenciar la camada y si no tenés una buena no se trabaja. Por eso creo que el trabajo a largo plazo es lo que va a dar jugadores que de hecho Argentina los tiene. Por ahí estamos buscando un logro parecido y la realidad es que va a costar pero no es cuestión de ver que es mejor. Pero si seguir apostando al laburo formativo y continuar capacitándonos todos para tratar de llevar al básquet a lo más alto posible”, resumió.
Pagura también tuvo palabras de elogios para Mario Sepúlveda, quien recientemente se retiró del básquet profesional, y también para Agustín Pérez Tapia, flamante campeón con Quimsa de Santiago del Estero y que él tuvo la oportunidad de dirigir en su etapa juvenil.
Sobre el alero que cerró su carrera en Centro Español dijo que “Mario es alguien que puede aportar muchísimo al básquet porque es una persona que estuvo treinta años en una cancha y que tiene una experiencia con muchísimos equipos, con muchos logros. Pero más allá de eso todo lo que él vivió lo puede aportar no solo al básquet de Neuquén sino donde él esté. Me parece que es algo que se debe aprovechar desde el lugar que pueda y quiera. Creo que a veces se encasilla al jugador en una situación de que tiene que ser entrenador y, por ahí, hay que ver que se necesitan personas del básquet en lugares claves: organizativos y de funcionamiento. Una situación que ahora va a potenciar sin las presiones dentro de la cancha. Como jugador ha hecho su carrera en base a mucho sacrificio para mejorar día a día todo. Y, la verdad, en este momento estar trabajando con él en Neuquén haciendo cosas juntos me da mucho gusto. Además de que nos retroalimentamos mutuamente de lo que vivimos”, destacó.
“A Agustín lo tuve en San Isidro. Con nosotros salió campeón Argentino U19 en el proceso previo a la Liga Argentina. Después en Liga Argentina jugó muy bien. Fue base de recambió. Jugó veinte y pico de minutos de promedio y el salto de calidad que pegó a esta temporada ha sido muy bueno. Por eso, verlo campeón con Quimsa fue un placer, un gusto porque se la calidad que tiene. Todo lo que ha dejado para estar disfrutando este campeonato me pone contento porque uno lo conoce de hace tiempo y siempre es bueno ver el crecimiento de los jugadores jóvenes y que los clubes le den la posibilidad de mostrarlo. Si bien -conociéndolo debe haber querido más minutos de los que jugó- el hecho de que ya en su corta carrera tenga un campeonato y jugado en clubes importantes hace que se consolide de a poco que es lo que tiene que hacer un jugador para permanecer en estos niveles de liga”, concluyó.