El tenista serbio coronó otra épica noche en Melbourne y luego del encuentro se comunicó con su amigo argentino.
En otra noche para la historia en el Australian Open, el serbio Novak Djokovic volvió a demostrar porque es uno de los mejores de todos los tiempos en el tenis. El ex número 1 del mundo logró una victoria épica ante Jannik Sinner en cinco sets y avanzó a su undécima final en Melbourne, donde buscará el que sería su título número 25 de Grand Slam.
Tras más de cuatro horas de juego y cerca de las 2:00 a. m., el tenista de Belgrado compartió sus sensaciones y reflexiones sobre un partido que desafió sus propios límites. El encuentro correspondiente a las semifinales mantuvo en vilo al público hasta el último punto. El serbio, que llegaba con molestias físicas y sin haber derrotado al italiano en los últimos cinco enfrentamientos, se impuso con parciales de 3-6, 6-3, 4-6, 6-4, 6-4. “Me he quedado sin palabras, para ser sincero”, reconoció el número cuatro del mundo en la entrevista posterior al encuentro.
El triunfo tuvo un tono especial para el propio Djokovic, quien no dudó en calificar el momento como “surrealista”. El recuerdo de la final de 2012 ante Rafael Nadal, que se extendió casi seis horas, apareció en su memoria al describir la intensidad que se vivió en la pista. “La calidad del tenis era altísima, y sabía que esa era la única manera de tener la oportunidad de ganarle esta noche”, admitió el serbio.
Entre risas, Djokovic bromeó sobre la racha de victorias previas de Sinner: “Me ganó los últimos cinco partidos. Tenía mi número de móvil, así que tuve que cambiarlo para esta noche”. El respeto por el joven rival se hizo evidente cuando le agradeció en la red “por permitirme al menos una”. En sus palabras, “le tengo un respeto enorme. Es un jugador increíble. Te lleva al límite, y eso es lo que me hizo esta noche”.
El periodista recordó una declaración de Novak Djokovic en el US Open 2025, en la que el serbio reconocía que los jóvenes estaban jugando “a otro nivel” y que al mejor de cinco sets le sería muy difícil competir. El tenista respondió con claridad: “No me equivoqué. Dije: ‘Sería muy difícil, pero no imposible’. Así que aquí estamos. Simplemente tenía que encontrar ese nivel”.
Sobre el otro finalista, Carlos Alcaraz, el serbio comentó que pudo ver parte de su partido ante Alexander Zverev mientras se preparaba para su propia semifinal. “Intentamos igualar esa calidad e intensidad”, señaló, y bromeó acerca de la duración de los encuentros: “Carlos me dijo: ‘Siento retrasar el comienzo de tu partido’. Y le dije: ‘Soy mayor, necesito irme a dormir más temprano’”.
Minutos más tarde, en diálogo con ESPN, el serbio dialogó por videollamada con su amigo Juan Martín del Potro y le agradeció su vaticinio (escribió en X que le gustaría que la final sea entre sus amigos Djokovic y Carlos Alcaraz). “Eres un mago”, soltó Nole entre risas tras agradecer la predicción que recibió por parte del ex tenista argentino. “Te amo amigo, gracias”, remató el oriundo de Belgrado.
“No tengo muchas palabras. Estoy muy feliz, orgulloso. He jugado uno de mis mejores partidos ante uno de los mejores de los últimos años. Sabía que el nivel del tenis de Jannik está muy alto. Preparé el partido con mucha agresividad”, analizó Djokovic.